La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) reconoció hoy los beneficios de los programas de alimentación escolar en ocho países latinoamericanos, entre ellos Qali Warma de Perú.
La importancia de los programas de alimentación escolar para la protección social, la seguridad alimentaria y la nutrición de los niños fue comprobada por un estudio de la FAO en Bolivia, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Perú.
Según la investigación "Panorama de la Alimentación Escolar y las Posibilidades de Compra Directa de la Agricultura Familiar - Estudio de Caso en Ocho Países", estos programas fomentan la permanencia en la escuela y un mayor aprendizaje, además, todos los países estudiados demuestran interés en obtener sus insumos de la agricultura familiar y del desarrollo local.
En el caso de Perú, el organismo de las Naciones Unidas resaltó la ley de alimentación saludable y el programa Qali Warma, que atiende a 2.6 millones de escolares y llega a cerca del 50% de escuelas públicas.
El director de la FAO, José Graciano da Silva, opinó al respecto que los proyectos que ejecutan algunos países latinoamericanos son una solución triplemente ganadora, pues asegura la calidad de los alimentos entregados a los estudiantes de instituciones públicas, y fomenta el consumo de alimentos frescos y saludables.
También abre nuevos mercados y la posibilidad de mayores ingresos para los agricultores familiares, y promueve el desarrollo de muchas comunidades.
El área cubierta por el estudio regional incluyó una población estimada en 18 millones de estudiantes, de distintas edades y niveles de enseñanza.
Datos recogidos por los especialistas de la FAO indicaron que el presupuesto total para la alimentación escolar en los ocho países analizados supera los 900 millones de dólares, lo que representa un promedio de inversión anual por alumno de aproximadamente 25 dólares.
Esos montos son destinados prioritariamente a la compra y distribución de alimentos, señaló la investigación de la FAO.
De igual forma resaltó el creciente compromiso de los gobiernos con estos programas, sin embargo, la FAO significó la necesidad de marcos legales y normativos para facilitar la integración de los pequeños productores como proveedores del Estado.
El estudio es resultado del programa de cooperación internacional entre el Gobierno de Brasil y la FAO, el cual desarrolla varios proyectos y acciones orientadas a que los países logren los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En junio pasado, la FAO felicitó al Perú y a otros 37 países latinoamericanos y africanos por haber logrado, con dos años de antelación, los objetivos del Reto del Hambre Cero.
(FIN) INT/ ASH
Publicado: 23/8/2013