Sin embargo, una vez que las víctimas aceptan la propuesta y viajan, son sometidas a condiciones completamente distintas a las prometidas y terminan siendo explotadas o forzadas a participar en actividades ilícitas.
Entre las modalidades emergentes figura el reclutamiento de personas mediante anuncios de empleo que prometen elevados ingresos, escasos requisitos y contratación inmediata. En algunos casos, los captadores cubren incluso los gastos del viaje para generar mayor confianza entre las víctimas y así lograr su cometido.
Gala Gálvez indicó que una de las tendencias que viene siendo investigada por la Fiscalía involucra a ciudadanos peruanos que fueron trasladados mediante engaños a zonas de conflicto, como ocurre entre Rusia y Ucrania.
Según dijo, las víctimas aceptaban ofertas para realizar diversas labores; no obstante, al llegar eran obligadas a firmar contratos en un idioma que desconocían y posteriormente eran enviadas al frente de batalla.
Otra modalidad que ha cobrado fuerza son las denominadas online scams o estafas en línea. La coordinadora señaló que las organizaciones criminales captan personas con la promesa de trabajar como traductores, asistentes u otros puestos administrativos en países asiáticos, pero finalmente las mantienen retenidas en edificios donde son obligadas a realizar llamadas telefónicas o contactar a personas por internet para cometer estafas.
"Se les entrega un libreto que deben aprender y cumplir con un número determinado de estafas al día. Permanecen incomunicados y muchos de los casos que hemos conocido corresponden a personas que lograron escapar por sus propios medios y pedir ayuda al consulado más cercano", manifestó.
Señales de alerta
Frente a estas nuevas modalidades, Rocío Cala Gálvez señaló que una de las principales señales de alerta para identificar una falsa oferta laboral son las remuneraciones excesivamente elevadas en comparación con el promedio del mercado, así como aquellas propuestas que no exigen experiencia previa, ofrecen contrataciones inmediatas o carecen de un proceso formal de selección.
Asimismo, enfatizó en la importancia de verificar la existencia de la empresa, comprobar que cuente con un registro formal y que esté reconocida por las autoridades competentes, a fin de descartar que se trate de una fachada utilizada por redes de trata de personas. Además, recomendó desconfiar de aquellas ofertas laborales en el extranjero que prometen cubrir los gastos de viaje.
En el caso de niños, niñas y adolescentes, advirtió que muchas captaciones se producen a través de videojuegos, redes sociales y otras plataformas digitales. Explicó que los tratantes suelen hacerse pasar por personas de la misma edad para generar confianza y, posteriormente, solicitar fotografías íntimas o información personal, que luego utilizan para extorsionar a las víctimas.
Recomendaciones y canales de denuncia
La vocera de la Fiscalía resaltó que los padres y cuidadores deben supervisen el uso que los menores hacen del internet y mantengan una comunicación permanente sobre los riesgos existentes en las plataformas digitales.
En el caso de los empleos, también recomendó que los adultos investiguen previamente cualquier oferta de trabajo, revisen la legalidad de la empresa contratante y eviten aceptar propuestas que ofrezcan ganancias desproporcionadas o exijan viajar con urgencia sin brindar información clara sobre las condiciones laborales.
En caso de sospechar de un posible hecho de trata de personas, la ciudadanía puede denunciar de manera anónima a través de la línea 1818 del Ministerio del Interior.
Asimismo, puede acudir a la División de Investigación de Trata de Personas de la Policía Nacional o comunicarse con la central telefónica del Ministerio Público al (01) 625-5555 para solicitar atención de la Fiscalía Especializada en Delitos de Trata de Personas.