El crecimiento de la población adulta mayor en el Perú viene impulsando una mayor demanda por actividades orientadas al bienestar, la prevención en salud y el envejecimiento activo.
Entre estas alternativas destaca el Tai Chi Chuan, disciplina de bajo impacto que combina movimiento, respiración y concentración, y que gana espacio como una opción para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Según los primeros resultados de los Censos Nacionales 2025, las personas de 60 años a más representan el 14.8% de la población peruana, una tendencia demográfica que está generando nuevas oportunidades para academias deportivas, centros especializados, municipios y programas vinculados a la promoción de hábitos saludables.
Este escenario forma parte del crecimiento de la denominada economía plateada (silver economy), un mercado conformado por bienes y servicios dirigidos a una población cada vez más longeva y activa, con nuevas necesidades en sectores como salud, deporte, recreación y bienestar.
De acuerdo con el INEI, el 42.8% de los hogares peruanos cuenta con al menos una persona adulta mayor, mientras que más de 5.5 millones de personas mayores de 50 años participan activamente en la economía, consolidando a este segmento como un grupo con creciente relevancia para el desarrollo de nuevos servicios.
"El Tai Chi permite trabajar fuerza, equilibrio, coordinación y concentración sin someter al cuerpo a un esfuerzo excesivo. Es una disciplina adaptable a distintas condiciones físicas y contribuye al mantenimiento de la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores", explicó Alfredo Ishiguro, instructor de Tai Chi Chuan estilo Chen y director de la Escuela Shihei.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el envejecimiento saludable no solo implica vivir más años, sino conservar la capacidad funcional para mantener independencia y bienestar durante la etapa adulta mayor.
Entre los principales beneficios del Tai Chi destacan la reducción del riesgo de caídas mediante el fortalecimiento del equilibrio y la estabilidad, la mejora de la movilidad y flexibilidad, el fortalecimiento muscular sin impacto sobre las articulaciones, así como la disminución del estrés y la estimulación de funciones cognitivas como la memoria y la atención.
El crecimiento de esta disciplina refleja también una transformación en la demanda de servicios vinculados al bienestar. En los últimos años, centros deportivos, clubes, gimnasios y programas especializados vienen ampliando su oferta para atender a una población adulta mayor que busca alternativas de actividad física segura y adaptada.
Asimismo, instituciones como EsSalud, a través de sus Centros del Adulto Mayor (CAM), desarrollan talleres de actividad física, estimulación cognitiva y envejecimiento activo, evidenciando el creciente interés por programas preventivos que contribuyan a reducir riesgos asociados al sedentarismo y la pérdida de autonomía.
Para Ishiguro, promover disciplinas como el Tai Chi representa una inversión en salud preventiva. "Mantenerse activo mediante una práctica segura y constante permite mejorar la condición física, fortalecer la confianza personal y conservar la independencia durante más años", concluyó.
El avance de la economía plateada abre oportunidades para el desarrollo de nuevos servicios relacionados con actividad física adaptada, entrenamiento especializado, turismo wellness y programas de bienestar dirigidos a una población que tendrá un rol cada vez más importante en la economía nacional.
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(FIN) NDP/GDS
Publicado: 22/7/2026