El aluvión de Nepal guarda semejanza con lo ocurrido en Yungay, Áncash, el 31 de mayo de 1970; región en la que se mantiene el peligro de que una situación semejante se pueda suscitar afectando a la zona adyacente al nevado Huascarán, en perjuicio de las poblaciones residentes en localidades del Callejón de Huaylas.
En diálogo con la Agencia Andina, Paola Moschella Miloslavich, directora de investigación en glaciares del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), refirió que lo ocurrido en el país asiático se debió a un desprendimiento de hielo proveniente desde un nevado.

“Es un evento bastante similar con una situación de desprendimiento de masas de hielo”, manifestó la investigadora. “Es un peligro que todavía tenemos presente en dos cuencas que nacen desde el Huascarán”, indicó, en referencia al nevado más emblemático de la localidad ancashina de Huaraz.
Medidas a adoptar
Con respecto a la posibilidad de minimizar los daños causados por deslizamientos de esa índole, que arrastran roca y hielo, Moschella indicó que son “situaciones en las que los volúmenes de material que se desplazan son muy altos”. En tal sentido, “es muy difícil contar con elementos de contención que puedan ser efectivos”, añadió.

“En estos casos, lo principal es primero analizar el peligro y hacer un monitoreo del estado de los glaciares y de inicios de desprendimientos pequeños, como precursores de lo que puede ser un evento mayor”, refirió la representante de Inaigem. Esto debe ser comunicado a la población, recomendó.
En resumen, se debe contar con sistemas de alerta temprana y de mediano plazo, dijo Moschella.
Las primeras comprenden alertar sobre la ocurrencia del derrumbe, mientras que las segundas implican medidas que comprenden reducción de riesgos y planificación del territorio. Esto último evitará que la población se encuentre expuesta en zonas que revisten alto peligro, indicó.
Ello es posible en la actualidad, cuando, a diferencia de 1970 no existía tecnología que permitieran contar con detalle de los glaciares.
“Ahora podemos monitorearlos con imágenes satelitales, sensores y drones, y eso nos facilita contar con más información para poder evaluar la situación”, dijo.
(FIN) FGM/MAO
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Publicado: 27/8/2026