¿Qué sabemos sobre los alimentos ultraprocesados que consumen los niños en el Perú? para responder esta interrogante el Instituto Nacional de Salud (INS) ha realizado una investigación que presenta evidencia científica sobre el consumo de estos productos. Se trata de la primera estimación nacional del consumo de ultraprocesados en la infancia.
La alimentación durante los primeros años de vida es un pilar fundamental para el crecimiento, el desarrollo y la salud a largo plazo. Sin embargo, en la actualidad, los alimentos ultraprocesados (AUP) ocupan un lugar cada vez más relevante en la dieta de niñas y niños, lo que aumenta el
riesgo de sobrepeso y obesidad desde edades tempranas.
En ese contexto, el artículo científico publicado en la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública del INS

De acuerdo a la metodología de la investigación, la población de estudio es de 2887 niños y el rango de edad va de 6 a 35 meses. La herramienta utilizada es el análisis secundario de encuestas nacionales sobre el consumo de alimentos, utilizando el método de recordatorio de 24 horas (R24h) y la clasificación NOVA.
Según la clasificación NOVA (Monteiro et al.), los AUP son productos elaborados mediante múltiples procesos industriales, a partir de sustancias derivadas de alimentos, ingredientes y aditivos industriales, diseñados para ser listos para consumir o calentar.
Para evaluar la dieta, se registró la lista completa de alimentos y bebidas consumidos durante las 24 horas previas a la entrevista.
El informante fue la persona encargada de la preparación y el servido de los alimentos, siendo generalmente la madre del niño. En los casos en que el niño era beneficiario de Cuna Más, un programa social de guarderías para cuidado diurno, los responsables del programa fueron entrevistados.
Principales hallazgos del estudio
Los resultados indican que, en niños 6 a 35 meses entre el 2008 y 2019, los AUP contribuyen con el 27% de la energía consumida. El 86% de los niños consumieron al menos un AUP que provienen mayormente de productos lácteos y cereales, y su consumo varía según la edad, la pobreza y la estacionalidad.
La leche evaporada es el AUP más frecuente, consumido por 58% de los niños, y aportó el 13% de la energía total, aproximadamente la mitad de la energía atribuida a los AUP.
En contraste, la leche fresca fue consumida solo por el 7%. La leche evaporada contiene sodio, grasas saturadas y aditivos y promueve el consumo de azúcares añadidos cuando se endulza en el hogar.
Cuando se compara la contribución energética de los AUP en el Perú (27% en niños entre 6 y 35 meses), con la del grupo etario más cercano disponible para otros países (niños de 2 a 5 años), se observa que el valor peruano es menor que el reportado en México (38%), Chile (44%), Australia (47%), Estados Unidos (58%), Reino Unido (61%), pero mayor que el registrado en Colombia (18%).
Contribución con evidencia
Los resultados evidencian la necesidad de fortalecer
la vigilancia del consumo de alimentos ultraprocesados en la primera infancia.
También pueden servir como línea de base para el análisis de la ingesta de AUP en niños del Perú antes de la implementación del etiquetado frontal.
De acuerdo a la investigación, se recomienda que, debe revisarse la conveniencia o no de desmotivar el consumo de leche evaporada y cereales en este grupo.
Finalmente, resulta pertinente un análisis más profundo del patrón de consumo de los AUP en niños de 6 a 59 meses, periodo caracterizado por una dinámica nutricional particularmente importante.
Las encuestas nacionales MONIN y VIANEV fueron financiadas por el Instituto Nacional de Salud del Perú y recibieron apoyo del Instituto Nacional de Estadística e Informática del Perú. Ambas encuestas fueron llevadas a cabo por equipos que aplicaron las encuestas de consumo de alimentos.