Andina

El 40% de niños internados presenta riesgo nutricional, como obesidad y sobrepeso

Servicio de Nutrición Pediátrica del hospital prepara más de 9 mil raciones por mes con macronutrientes para niños

Menores sometidos a trasplante de órganos con problemas hematológicos o diagnóstico de cáncer, pertenecen a grupo de pacientes críticos.

Menores sometidos a trasplante de órganos con problemas hematológicos o diagnóstico de cáncer, pertenecen a grupo de pacientes críticos.

10:08 | Lima, ago. 6.

Existe una pandemia paralela que está afectando la salud de nuestros niños, hablamos del sobrepeso y la obesidad. Del total de 120 niños internados en el hospital Rebagliati, 25% presenta sobrepeso y 18% obesidad, esto hace cerca de un 40% de niños con riesgo nutricional.

Esto ocurre cuando el peso de una persona está por encima de lo considerado saludable, como consecuencia de la ingesta excesiva de algunos alimentos y sedentarismo.


El área de hospitalización del nosocomio alberga en promedio a 120 niños, contando incluso los que tienen una estadía temporal por emergencia. Cada uno de ellos requiere no solamente de un manejo médico o terapéutico individualizado, sino también en una dieta especial.

En el día del nutricionista peruano, que se celebra cada 6 de agosto, es importante señalar que el soporte nutricional es una estrategia terapéutica en todo niño grave. Bajo esa premisa, el Servicio de Nutrición Pediátrica del hospital Nacional Edgardo Rebagliati, prepara más de 300 raciones diarias para niños que se recuperan de diferentes patologías, incluso en estado crítico. Lo que hace especial cada ración es que está diseñada en cantidades exactas de nutrientes, de acuerdo a los requerimientos nutricionales de cada pequeño.


Durante la hospitalización un niño recibe alimentación en tres turnos: desayuno, almuerzo y cena, así como dos meriendas durante el día. En caso de bebés lactantes, reciben lactancia materna o fórmula láctea especial cada tres o cuatro horas, dependiendo la edad, además de la alimentación complementaria.
 
Dentro del grupo de pacientes críticos pediátricos se encuentran tres grupos principales: aquellos que requieren o han sido sometidos a un trasplante de órganos (16), los que tienen problemas hematológicos (16) y los pacientes oncológicos (18). A ellos, el equipo de nutricionistas les realiza una anamnesis nutricional, un informe que consigna la historia nutricional del niño, y el monitoreo diario, para ir modulando el tratamiento dietético, su bioquímica y la evaluación antropométrica.


La Lic. Milagros Escobedo, nutricionista del área clínica de la unidad pediátrica, recalcó que, para asegurar una recuperación total, también se cuida al paciente en la etapa post intervención. “En el caso de los trasplantes, queremos asegurar que el injerto ingrese como binomio perfecto en el funcionamiento global del organismo del pequeño; en caso oncológico, buscamos reforzar el sistema inmunológico tanto en el tratamiento como en la enfermedad de fondo”, puntualizó.

El Servicio de Nutrición brinda diferentes preparaciones en texturas y sabores, completando el requerimiento de macronutrientes sin perjudicar las costumbres alimentarias de la zona del país de donde provenga. Este servicio elabora más de 300 raciones diarias de comida.

Alimentos especiales de acuerdo a cada patología


En el caso de los pacientes trasplantados, predominan las fórmulas de aminoácidos, para que puedan regenerar con mayor facilidad las células de triglicéridos de cadena media y carbohidratos de alta absorción sin lactosa a fin de que el paciente evite problemas de distención reflujo o vómitos y pueda absorber la mayor parte de los nutrientes.

Por el lado de los pacientes oncohematológicos, se brindan dietas hiperproteicas e hipercalóricas debido a que los tratamientos de quimioterapia tienden a debilitar el sistema inmunológico de los niños. El objetivo es que tengan una mayor adherencia al tratamiento y pueda irse pronto de alta. Las dietas se basan en carbohidratos como cereales y tubérculos, proteínas como carnes, pollo o pescado y una o dos veces a la semana, carne de res y además de frutas y verduras.


Las preparaciones son de baja carga microbiana para evitar complicar la salud del niño. El monitoreo gástrico de los niños es diario a fin de brindarles alimentos adecuados, suficientes y agradables que logren ser consumidos en su totalidad. 

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(FIN) NDP/SRE

Publicado: 6/8/2021