Los demócratas ganaron este martes el control de la Cámara de Representantes y estaban a un paso de lograr lo mismo en el Senado, una "ola azul" que supone un severo veredicto para el presidente Donald Trump.
Según CNN y NBC, los demócratas ganarían al menos 244 escaños en la Cámara, de un total de 435 curules.
En el Senado, que renovaba un tercio de su hemiciclo (100 escaños), la oposición solo necesitaba voltear cuatro curules, y ya lograron dos en los primeros resultados: Carolina del Norte y Carolina del Sur.
Signo de un cambio decisivo del horizonte político, los republicanos que ganaron lo hicieron con márgenes mucho más pequeños que anteriores contiendas.
El nuevo gobernador de Florida, Byron Donalds, el primer jefe de gobierno negro en la historia de ese estado sureño y sólidamente republicano, ganó con una ventaja de 1,5 puntos.
Hace cuatro años, su predecesor Ron DeSantis lo hizo con 20 puntos porcentuales frente a su rival demócrata.
"Con victorias arrolladoras y contundentes, el pueblo estadounidense ha repudiado la depravación, la corrupción y la incompetencia del fracasado presidente saliente Donald Trump", declaró una de las esperanzas demócratas, el senador Jon Ossoff, reelecto senador por Georgia.
La amenaza de la destitución
Un Congreso totalmente en manos de la oposición sería una revancha tras el histórico retorno de Trump a la Casa Blanca en 2025.
Los demócratas prometen abrir investigaciones sobre el presidente, su familia y su gobierno, sobre sus finanzas personales y sobre la conveniencia de seguir pagando por la guerra en Irán.
La oposición intentó en dos ocasiones destituir a Trump en su primer mandato (2017-2021).
El republicano, de 80 años, ya no se puede presentar a un tercer mandato y ya ha demostrado en sus dos primeros dos años y al menos dos intentos de asesinato que no tiene nada que perder.
"El ambiente en la Casa Blanca es de desafío", declaró un funcionario bajo condición de anonimato, al señalar que Trump frenaría a la "izquierda radical" sin importar cuáles fueran los resultados.
"Abróchense los cinturones", advirtió.
Si los demócratas intentan aprobar reformas en el campo de la salud, o volver a su agenda ambientalista, o subir impuestos, Trump vetará muy probablemente sus intentos.
Eso promete un fin de mandato presidencial lleno de curvas, y con una guerra en Irán que no tiene visos de acabarse pronto.
Una enfermera, Gracie Surface, votó sin dudarlo por Ossoff en Atlanta, explicó a la AFP. "Necesitamos sangre nueva" en la política, declaró.
Sin descanso
Trump no dio descanso a la oposición con campañas militares de éxito desigual, en Venezuela e Irán, recortes de impuestos y decenas de decretos presidenciales.
El republicano ha jugado fuerte, pero las principales preocupaciones de los votantes, la economía y el costo de la vida, no desaparecieron, sino todo lo contrario.
Los demócratas retoman aire tras dos años de apretar los dientes, pero ante ellos subsisten interrogantes.
El ala socialista de la oposición logró colocar a varios candidatos, aumentando su influencia en el Congreso.
Esa movilización tiene sus riesgos, puesto que ese sector del partido tiene puntos de vista sobre la policía migratoria, la relación con Israel o los impuestos que se desmarcan abiertamente del electorado promedio demócrata.
El triunfo en Georgia
Excepto problemas en algunas máquinas de votación en un condado del estado de Nueva York, la jornada fue tranquila en todo el país, bajo la vigilancia de un millar de observadores electorales del Departamento de Justicia, un despliegue inédito.
Además del Congreso, los estadounidenses estaban invitados a renovar 36 gobernaciones estatales, y a emitir su voto en numerosos referéndums.
En Georgia, la demócrata Keisha Lance Bottoms, exalcaldesa de Atlanta, fue elegida gobernadora, la primera mujer negra que llega a ese cargo en Estados Unidos.
Estas elecciones anunciaron también el despegue de jóvenes promesas, como el demócrata James Talarico, candidato a senador por Texas.
Más en Andina:
(FIN) AFP/CCH
Publicado: 3/11/2026