Día Mundial del Turismo: viaja y admira la vasta herencia histórica y cultural de Perú

Conoce lugares y monumentos que evidencian por qué Perú es cuna de civilizaciones y el desarrollo alcanzado

ANDINA/Difusión

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07:38 | Lima, set. 17.

Como ningún otro país del continente americano, el Perú posee una vasta herencia histórica y una variada riqueza cultural que cautiva y atrae cada año a millones de visitantes de todas partes del orbe. Estos viajeros recorren diversas regiones para conocer lugares y monumentos que revelan el avanzado desarrollo alcanzado por las diferentes sociedades prehispánicas.

Como ningún otro país del continente americano, el Perú posee una vasta herencia histórica y una variada riqueza cultural que cautiva y atrae cada año a millones de visitantes de todas partes del orbe. Estos viajeros recorren diversas regiones para conocer lugares y monumentos que revelan el avanzado desarrollo alcanzado por las diferentes sociedades prehispánicas. 


Nuestro país es un destino ideal para los amantes del turismo arqueológico, vivencial, rural comunitario, místico y otras modalidades vinculadas a su genuina cultura que se puede apreciar en cada rincón de su vasto y variado territorio gracias a las comunidades nativas y a los artesanos que mantienen palpitantes y vigentes sus tradiciones y costumbres de origen ancestral transmitidas por generaciones.


Perú es cuna de civilizaciones


Perú destaca en la órbita de las civilizaciones más antiguas del mundo y los hallazgos arqueológicos que han asombrado y siguen asombrando a la comunidad internacional así lo demuestran.


La presencia humana más antigua registrada en América se encuentra en Perú, precisamente en Lauricocha, región Huánuco, en los Andes centrales, y se remonta a cerca de 10,000 años antes de nuestra era. 


Y las primeras sociedades prehispánicas organizadas se encuentran también en Perú, como lo demuestra Caral, cuya Ciudad Sagrada, construida hace 5,000 años en el valle de Supe, en la provincia limeña de Barranca, es considerada la urbe más antigua de América y una de las más primigenias del mundo.


Estos son solo dos icónicos botones de muestra de un formidable panorama en el que se reportan más de 20,000 sitios arqueológicos en el que se desarrollaron desde pequeños grupos humanos hasta sociedades prehispánicas que alcanzaron un alto nivel de desarrollo en la costa, sierra y selva como Chavín, Sechín, Paracas, Nasca, Sicán, Moche, Chimú, Chachapoya, Wari, hasta los célebres incas que forjaron el imperio más grande y extenso de Sudamérica.




Arquitectura prehispánica y colonial que son Patrimonio Mundial


En casi todos los departamentos del Perú existen vestigios palpables del desarrollo prehispánico peruano, expresados en templos ceremoniales, edificaciones administrativas, palacios, fortalezas, ciudades, puentes, caminos, obras hidráulicas y muchas otras construcciones hechas con diversos materiales: adobe, piedra, sillar o roca de origen volcánico, fibras vegetales, entre otros.


El formidable diseño arquitectónico y técnica constructiva que ha desafiado el paso del tiempo, el conocimiento de los materiales y la convivencia armónica con la naturaleza como ejemplo de edificaciones ecoamigables, son algunos de los principales atributos que destacan los asombrados visitantes cuando tienen frente a sus ojos a las ciudadelas incas de Machu Picchu y Choquequirao, la ciudad fortificada de Kuélap, la urbe de Chan Chan, las pirámides de Túcume, la Ciudad Sagrada de Caral, el templo de Chavín, por citar algunos de los más reconocidos sitios arqueológicos que traen miles de turistas.    


En vista de su notable trascendencia e importancia de gran valor universal, varias construcciones prehispánicas del Perú, como Machu Picchu, Chan Chan, Caral, Chankillo, Chavín, las Líneas de Nasca y Palpa, así como el Qhapaq Ñan o sistema vial andino, han sido reconocidas como Patrimonio de la Humanidad e integran la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.


Monumentos prehispánicos emblemáticos


A continuación, destacamos monumentos prehispánicos que evidencian el formidable legado histórico y cultural de las sociedades prehispánicas peruanas y que atraen a muchos viajeros de todo el mundo.


Machu Picchu


La edificación inca más conocida en el planeta y símbolo de identidad cultural peruana en el mundo es el mayor referente de la grandeza alcanzada por el Perú prehispánico y cuya trascendencia en el tiempo le ha valido el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad y una de las siete nuevas maravillas del mundo.


La ciudadela construida en el siglo XV íntegramente en piedra sobre la cúspide de una montaña, a 2,430 metros sobre el nivel del mar, forma parte de uno de los mayores legados del inca Pachacútec, el monarca forjador de la grandeza del imperio más extenso de Sudamérica. 


Conformada con alrededor de 200 estructuras, la ciudadela inca fue abandonada cuando el imperio inca fue conquistado por los españoles en el siglo XVI. No fue hasta 1911 que el complejo arqueológico se dio a conocer al mundo exterior gracias al explorador estadounidense Hiram Bingham.


El complejo arqueológico destaca en medio de un bosque tropical de montaña, en un entorno de extraordinaria belleza. Probablemente fue la creación urbana más asombrosa del imperio inca en su apogeo. Sus paredes gigantes, terrazas y rampas parecen haber sido cortadas de forma natural. 


El 9 de diciembre de 1983, Machu Picchu fue declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad. En tanto, el 7 de julio de 2007 se consagró como una de las siete nuevas maravillas del mundo, por New 7 wonders, durante la sétima sesión realizada en la ciudad de Florencia, Italia.  




Sitio arqueológico Chavín


Ingresó a la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1985 como Patrimonio Cultural. El sitio arqueológico de Chavín dio nombre a la cultura que se desarrolló entre los siglos XV y V antes de Cristo, en la provincia de Huari, departamento de Áncash, en el corazón de los Andes centrales del Perú. 


Chavín fue un centro ceremonial y de peregrinaje para el mundo religioso andino y acogió a personas de diferentes latitudes, distancias e idiomas, convirtiéndose en un importante centro de convergencia y difusión ideológica, cultural y religiosa en torno a un culto extendido por un amplio territorio de los Andes, como la costa norte, central y sur, la sierra norte y la selva alta del Perú.


Chavín es uno de los sitios precolombinos más antiguos y más conocidos y representa la expresión más importante de las artes y técnicas decorativas y de construcción de su tiempo. 


El carácter ceremonial y cultural del sitio es evidente en su creación arquitectónica, tecnológica y simbólica, que se caracteriza por edificios de piedra de cantera revestida y terrazas artificiales alrededor de las plazas, que contienen un sistema de galerías internas con una intrincada red de respiraderos y desagües sin precedentes en América del Sur. 


Los edificios y plazas fueron decorados con exuberante iconografía simbólica antropomórfica y zoomorfa de extraordinaria síntesis estética, tallada en bajorrelieve en lápidas, columnas, vigas y esculturas monolíticas de piedra. El Lanzón, la Estela Raimondi, el Obelisco Tello, el Pórtico Falcónida, la Plaza Circular y las espigas, entre otros, son evidencia del destacado y monumental arte lítico de Chavín. Todas estas características hacen del sitio arqueológico un monumento único de importancia universal.




Chan Chan


Ubicada en el distrito de Huanchaco, provincia Trujillo, el complejo arqueológico de Chan Chan fue el cuarto sitio del Perú incluido, el 28 de noviembre de 1986, en la Lista de Patrimonio Mundial por la Unesco como Patrimonio Cultural.


El reino Chimú, con Chan Chan como su capital política, religiosa y administrativa, alcanzó su apogeo en el siglo XV, poco antes de ser conquistado por los incas. 


La planificación de esta enorme ciudad, la más grande construida con adobes en América precolombina, y con una superficie actual mayor a 14 hectáreas, refleja una estricta estrategia política y social, marcada por la división de la ciudad en nueve 'ciudadelas' o 'palacios' que formaban unidades autónomas.


El conjunto amurallado Nik An del complejo arqueológico Chan Chan y el Museo de Sitio cuentan con el sello Safe Travels que los certifica como destinos bioseguros para el turismo.




Ciudad Sagrada de Caral


La sede de la civilización más antigua de América ingresó a la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco el 28 de junio de 2009 como Patrimonio Cultural


Este sitio arqueológico de 5,000 años de antigüedad y 626 hectáreas de superficie está situado en el distrito de Supe, en la provincia limeña de Barranca, emplazada en una terraza desértica en medio del verde valle del río Supe. Su aparición se remonta al período Arcaico Tardío de los Andes Centrales. 


La Ciudad Sagrada de Caral está excepcionalmente bien conservada y es impresionante en términos de su diseño y la complejidad de su arquitectura, especialmente sus monumentales plataformas de piedra y tierra, así como sus patios circulares hundidos y sus grandes estructuras piramidales.


El 29 de junio de 2021 la Ciudad Sagrada de Caral recibió el sello Safe Travels que la acredita como destino turístico bioseguro.




Ciudad Wari


Este sitio arqueológico ubicado en el departamento de Ayacucho fue la capital de la cultura Wari, desarrollada entre los años 600 y 1,100 d.C., y que se convirtió en el primer imperio andino. 


Se localiza a 22 kilómetros al noreste de la ciudad de Ayacucho, a una altitud entre 2,600 y 2,900 metros sobre el nivel del mar y ocupa una extensión de 2,200 hectáreas, siendo una de las urbes más grandes del antiguo Perú.


Esta ciudad se edificó sobre una planicie en pendiente, entre las quebradas Pacaycasa y Taranayco, y presenta altas murallas que en algunos casos alcanzan los siete metros de altura. Está conformada por plazas, calles, plataformas y acueductos que conforman diversos sectores llamados “barrios”. En el núcleo urbano central, que abarca alrededor de 400 hectáreas, se encuentran las principales edificaciones. 


Las construcciones en la Ciudad Wari están hechas a base de piedra y barro revestidas de un enlucido fino, mayormente pintadas con colores rojo y blanco. 


Entre sus estructuras urbanas se encuentran Vegachayoc Moqo, el Templo Mayor, Mongachayoc, Cheqo Wasi, Turquesayoc, Capillapata, Canterón, entre otras.


Entre ellas destaca Mongachayoc, un mausoleo construido con piedras finamente labradas que constituyen compartimientos orientados hacia un espacio central a una profundidad de 8 metros dentro una estructura arquitectónica en forma de letra D.  Aquí también se descubrieron galerías subterráneas con techos formados por grandes bloques de piedra de una sola pieza y paredes recubiertas con lajas alargadas a manera de enchape, además de unos tubos labrados en piedras que se sospecha fueron usados para el transporte de agua a la ciudad. Las investigaciones arqueológicas indican que este lugar fue utilizado con fines funerarios dado que presenta mausoleos, galerías subterráneas, un patio hundido y fosas.


El sitio arqueológico Wari, declarado Patrimonio Cultural de la Nación, fue estudiado por desde inicios del siglo XX por notables arqueólogos peruanos como Julio César Tello y Luis Lumbreras, así como los estadounidenses John Rowe, Donald Collier, Gordon Willey y Wendell Bennett. 


Desde 2011 hasta la actualidad, este sitio arqueológico viene siendo investigado por los arqueólogos José Ochatoma y Martha Cabrera, directores del Instituto Regional de Investigaciones Arqueológicas de Ayacucho y del Proyecto de Investigación Arqueológica Wari, que cuenta con el apoyo de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga.




Kuélap



Esta ciudad fortificada, construida íntegramente con piedras, entre los siglos XI y XVI d.C., constituye la mayor herencia material de la cultura Chachapoyas y es, actualmente, el principal atractivo cultural y turístico de la región Amazonas y sigue cosechando reconocimientos a escala internacional.

Está localizada en la cima del cerro Barreta, en la parte alta del valle del río Utcubamba, en la provincia de Luya, a 3 000 metros sobre el nivel del mar y a poco más de 70 kilómetros al suroeste de la ciudad de Chachapoyas. 


Este complejo posee una arquitectura circular que se extiende a lo largo de casi 600 metros y tiene como perímetro una muralla que en algunos puntos alcanza los 19 metros de altura. 


Existen tres entradas que permiten acceder al corazón de la ciudad fortificada. En una de ellas los pasadizos van estrechándose hasta impedir que pase más de una persona a la vez, lo que facilitó la defensa de sus antiguos habitantes.


Sus colosales murallas y su compleja arquitectura interior son evidencias de su función como un conjunto monumental bien organizado, que incluye recintos de índole administrativa, religiosa, espacios ceremoniales y de residencia permanente.



Choquequirao


Este sitio arqueológico inca se ubica en Santa Teresa, uno de los veinte distritos de la provincia cusqueña de La Convención, a 3,048 metros sobre el nivel del mar, en las estribaciones del nevado Salcantay, al norte del valle del río Apurímac, en la cordillera de Vilcanota


Choquequirao significa Cuna de oro y es considerado el segundo patrimonio monumental inca más notable de Cusco después de Machu Picchu gracias a su formidable diseño y características constructivas.

Esta ciudadela inca se extiende a lo largo de tres cerros y hasta el momento se han identificado 12 sectores. Las investigaciones arqueológicas estiman que aún falta descubrir más edificaciones, dado que solo se ha excavado alrededor del 30% de toda su área. 


En la urbe destaca el centro ceremonial, que es una gran plataforma a la que se accede atravesando una puerta de doble marco. Asimismo, existen dos plazas principales, templos, fuentes de agua, canales, talleres, almacenes, residencias de élite y otros predios que parecen haber tenido un uso administrativo. 

Otra de las estructuras impresionantes de Choquequirao es una enorme escalera que al amanecer del solsticio de verano es iluminada completamente por los rayos del sol. Si bien todas las edificaciones son de piedra, algunas de ellas estuvieron cubiertas de arcilla tanto al interior como por fuera, por lo que exhiben un color anaranjado claro.


Choquequirao presenta múltiples edificaciones de dos pisos con hornacinas en el interior. Además de algunas puertas y nichos hechos con doble jamba y canales de riego. El material que fue usado son piedras unidas con morteros de barro. 


Existen 22 imágenes en estas piedras con figuras conocidas como Llamas del sol, dispuestas en 15 andenes con dirección al nevado Quory Hauyrachina. Choquequirao cuenta con un gran sistema de andenes, una característica de las construcciones incas, que ayudaban en el uso agrícola de las laderas de los cerros, y que actualmente, a la vista de los visitantes, parecen pisos alfombrados de verde por la vegetación de la zona. 


Los turistas que visitan Choquequirao suelen hacerlo por la ruta que parte desde Cusco hasta el kilómetro 154 de la carretera hacia Abancay. A continuación, se toma un desvío que conduce hasta Cachora, uno de los nueve distritos de la provincia de Abancay, en el departamento de Apurímac.


Luego, se asciende con una zigzagueante caminata cuesta arriba de unos 28 kilómetros hasta el complejo arqueológico de Choquequirao. Para regresar se toma el mismo camino.


Otra ruta para llegar a Choquequirao consiste en partir desde la ciudad de Abancay y recorrer hasta el kilómetro 42 de la carretera rumbo a Cusco y luego tomar el desvío hacia Cachora. A fin de aliviar el viaje y los posibles estragos de la altura, existe el servicio de porteadores y alquiler de mulas para llevar equipaje. 


Para experimentar un viaje seguro es recomendable contratar los servicios de un guía turístico experto que conozca bien cómo llegar a Choquequirao, considerada una de las mejores rutas de excursionismo del sur peruano.

La mejor época de visita a Choquequirao es entre los meses de abril y octubre, durante la temporada seca o de casi ausencia de lluvias, dado que el clima permite realizar el recorrido hacia este destino sin mayores contratiempos porque hay menos riesgo de deslizamientos de tierra y desprendimientos de rocas.


En este periodo hay días soleados y noches más templadas, lo que facilita la caminata y la exploración de los lugares durante el recorrido.


(FIN) LZD/MAO


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Publicado: 17/9/2026