El Día Mundial del Agua se conmemora desde el año 1993 el 22 de marzo de cada año. Esta fecha instituida en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo efectuada en Río de Janeiro, Brasil en junio de 1992, tiene como objetivo concientizar a la población e impulsar acciones que permitan hacer frente a la crisis del agua y el saneamiento.
De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas (ONU), la interrelación entre el agua, la prosperidad y la paz se debe a que el agua fomenta la prosperidad, al satisfacer las necesidades humanas básicas, promover la salud, los medios de vida y el desarrollo económico, garantizando, además, la seguridad alimentaria y energética y protegiendo la integridad del medio ambiente.

Ello se debe a que el agua es uno de los principales recursos para desarrollar actividades como la agricultura, la pesca artesanal y la acuicultura. Tan solo la agricultura concentra aproximadamente el 70% de las extracciones de agua dulce.
La demanda de agua también está impulsada por la producción de energía, pues entre el 10 y el 15% de las extracciones de agua en todo el mundo están destinadas a este fin. Otro porcentaje está orientado al uso industrial y al consumo doméstico.
El agua es esencial para la materia viva
El agua es un componente esencial para la materia viva y está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. En estado puro es un líquido transparente, incoloro, inodoro e insípido. En nuestro planeta Tierra se encuentra en tres estados: líquido, sólido (hielo) y gaseoso (vapor).
El agua es un bien cada vez más escaso, pero fundamental y estratégico para la existencia de la vida y también para el desarrollo socioeconómico sostenible, la producción de energía, de alimentos y el funcionamiento equilibrado de los ecosistemas y el clima.

El agua forma parte crucial de la adaptación al cambio climático, y es un decisivo vínculo entre la sociedad y el medioambiente. El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 6 trata sobre garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos.
Las metas de este objetivo cubren tanto los aspectos del ciclo del agua como los sistemas de saneamiento. “Dado que el agua es un elemento crucial en muchas esferas de la vida humana, la consecución de este objetivo contribuirá al progreso de otros ODS, principalmente los relacionados con la salud, la educación, el crecimiento económico y el medio ambiente”, destaca la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Perú entre los 10 países del mundo con mayor reserva de agua
Según datos del Sistema de Información Global en Agua y Agricultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura-FAO (Aquastat), el Perú ocupa el noveno lugar entre los diez países con mayor reserva de agua dulce del planeta y el tercer puesto en el continente americano, con una disponibilidad de 1,880 kilómetros cúbicos por año.
Para calcular este nivel de reserva de agua dulce se utiliza la medida llamada “Total de Recursos Hídricos Renovables Reales” (Total Actual Renewable Water Resources, en inglés), que corresponde al máximo monto anual disponible de agua dulce para un país en un determinado momento.
El criterio de cálculo es el siguiente: Total de Aguas Superficiales + Total de Aguas Subterráneas – Solapamiento entre Aguas Superficiales y Subterráneas. La unidad de medida es de kilómetros cúbicos por año (Km3/año).
Importancia del agua para el Perú
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) da cuenta que el Perú cuenta con tres vertientes hidrográficas que aportan un volumen disponible anual estimado en 1 millón 768 mil 512 hectómetros cúbicos de agua dulce.
La mayor oferta hídrica se da en la vertiente hidrográfica del Atlántico (1 millón 719 mil 814 hectómetros cúbicos) con el 97,3% de volumen total, seguida de la vertiente hidrográfica del Titicaca (9 mil 877 hectómetros cúbicos) que representa el 0,5%; y la vertiente hidrográfica del Pacífico (38 mil 821 hectómetros cúbicos) ubicada en el sector occidental de los Andes, cuenta con una disponibilidad negativa o déficit del -2,2% con una demanda poblacional cada vez mayor.
Los ríos de la vertiente del Pacífico dan lugar a fértiles valles donde existen importantes fuentes de actividad agrícola o agricultura intensiva y actividades ganaderas. El aporte de la agricultura, caza y silvicultura contribuyen con alrededor del 5,6% del Producto Bruto Interno (PBI) y se encuentra muy vinculado con el tema de seguridad alimentaria en el país.

El mayor uso de agua superficial está destinada a la actividad agrícola que representa aproximadamente el 87,7% de la demanda, la poblacional representa el 9,9%, la actividad minera el 1,5% y el sector industrial el 0,9%. Para su estudio se da el enfoque de cuencas porque permite la articulación entre los territorios en el acceso y captación del recurso.
Los grandes proyectos y sistemas de riego se encuentran en la región Costa. En la mayoría de los valles de la cuenca del Pacífico, la agricultura consume agua por encima del promedio nacional. En seis de ellas el consumo de agua para uso agrario excede el 99 % de la disponibilidad hídrica total (San Juan, Chicama, Motupe-Olmos-La Leche, Zaña, Jequetepeque y Colca-Sihuas-Chivay).
Este 2026, el lema del Día Mundial del Agua es "Donde fluye el agua, crece la igualdad", enfocado en la relación entre el acceso al agua segura y la igualdad de género, destacando que las mujeres y niñas son las más afectadas por la falta de este recurso.
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(FIN) TMC
Publicado: 22/3/2026