Día del Padre: el ingeniero protector de la biodiversidad que inspira a sus hijas

Conoce la historia del ingeniero agrónomo e investigador que labora en el Ministerio del Ambiente

Tulio Medina ha sido fundamental en la creación de las "Líneas de base de la diversidad de cultivos", documentos científicos que funcionan como una "fotografía" del patrimonio genético nacional. Foto: ANDINA/Eddy Ramos

Tulio Medina ha sido fundamental en la creación de las "Líneas de base de la diversidad de cultivos", documentos científicos que funcionan como una "fotografía" del patrimonio genético nacional. Foto: ANDINA/Eddy Ramos

10:00 | Lima, jun. 21.

Por Ronny Isla Isuiza

Para Tulio Medina Hinostroza, especialista en Recursos Genéticos del Ministerio del Ambiente (Minam), la agrobiodiversidad no es solo un conjunto de datos científicos, sino un proceso cultural y un patrimonio vivo que define la identidad del Perú. Nacido en Huamalí, Jauja (Junín), Tulio creció rodeado de paisajes andinos que despertaron una vocación que lo ha llevado -durante más de tres décadas- a recorrer el país protegiendo las especies nativas que garantizan nuestra seguridad alimentaria.

Sin embargo, su labor cobró un significado más profundo con la llegada de sus hijas, transformando su carrera en una cruzada personal por el futuro de su propia familia.

La historia de Tulio con el campo comenzó en su niñez en Huancayo, inspirado por experimentos de laboratorio en su colegio y consolidado en la Universidad Nacional del Centro del Perú, una institución fundada por las propias comunidades campesinas. En 1991, al recibirse como ingeniero agrónomo, realizó un juramento profesional que marcaría su destino: dedicarse al estudio de los cultivos nativos del Perú, contó en entrevista con la Agencia Andina.


Desde entonces, ha sido una pieza clave en la investigación de la riqueza genética de cultivos emblemáticos como la papa, el maíz, el ají y el algodón. Su trabajo en el Minam -desde hace 14 años- ha permitido documentar que el Perú cuenta con 186 especies de plantas domesticadas, un repositorio de vida que Tulio defiende a través de las "líneas de base de diversidad", herramientas fundamentales para proteger nuestro territorio de los posibles riesgos de organismos vivos modificados.

La paternidad como motor de la conservación

Aunque su carrera comenzó años antes, Tulio reconoce que el nacimiento de su primera hija en el 2005 fue un momento "definitivo" para su visión como conservacionista. “Al momento que tuve mi primera hija, tuve la noción del tiempo y me pregunté: ¿Qué cosa le voy a dejar?”, relata el ingeniero. Para él, la conservación ya no era solo un objetivo técnico, sino el deseo de que sus nietos puedan degustar los mismos sabores y colores de las papas nativas que él disfrutó en su infancia.

(Foto: ANDINA/ Eddy Ramos)

Este compromiso ha calado hondo en su hogar. Su hija mayor, inspirada por las conversaciones sobre la biodiversidad de los Andes y las profundidades del mar, hoy estudia Biología. Su segunda hija ha ingresado a estudiar Psicología, y las dos menores aún están en el colegio, pero todas comparten el entorno de un padre que les enseña a valorar lo nuestro, desde el consumo de productos locales hasta la comprensión de la naturaleza como una "alabanza".

“Pasión y sinceridad”, el mejor legado

Más allá de los títulos y las publicaciones científicas, Tulio busca transmitir a sus hijas —y a las nuevas generaciones de la Red de Jóvenes por la Agrobiodiversidadlos valores que aprendió en el campo: la sinceridad y la pasión. 

En la agricultura tradicional, aprendió que la verdad se encuentra en "leer el cielo" y en el respeto a los conocimientos ancestrales que dan nombre a las plantas, como las "hampipapas" (papas que curan). "El mejor legado es el ejemplo", afirma Tulio. 

Su mensaje para otros padres en este día es sencillo pero potente: hacer las cosas con pasión. Su esperanza es que sus hijas lo superen en el camino de la ciencia o en cualquier área que elijan, pero siempre manteniendo esa conexión con sus raíces. Para este agrónomo jaujino, proteger una semilla hoy es asegurar que, en el futuro, el plato que compartan sus hijas en la mesa siga teniendo el sabor auténtico de la tierra peruana.

Perfil: el guardián de la biodiversidad 

La trayectoria de Tulio Medina Hinostroza combina una sólida formación académica con décadas de trabajo de campo en los ecosistemas más diversos del país. Se formó como ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional del Centro del Perú (UNCP) y complementó su especialización con estudios de posgrado en Mejoramiento Genético de Plantas en la Universidad Nacional Agraria La Molina.

(Foto: ANDINA/ Eddy Ramos)

Inició su carrera como investigador en 1996 en el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), donde dedicó más de 15 años a la conservación de recursos genéticos. Desde el año 2012, se desempeña en el Ministerio del Ambiente (MINAM) dentro de la Dirección de Recursos Genéticos y Bioseguridad

Ha sido fundamental en la creación de las "Líneas de base de la diversidad de cultivos", documentos científicos que funcionan como una "fotografía" del patrimonio genético nacional. Dichos estudios abarcan cultivos como papa, maíz, tomate, ají, algodón, yuca y legumbres


Su trabajo científico es una herramienta esencial para la implementación de la Ley de Moratoria al ingreso y producción de organismos vivos modificados (OVM o transgénicos), permitiendo evaluar riesgos y proteger la integridad de los cultivos originarios

Bajo su análisis, se ha actualizado la cifra de plantas domesticadas en el Perú, pasando de las 182 registradas inicialmente por Antonio Brack a 186 especies documentadas actualmente por el Ministerio del Ambiente.
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(FIN) RAI/RRC

Publicado: 21/6/2026