Aunque su carrera comenzó años antes, Tulio reconoce que el nacimiento de su primera hija en el 2005 fue un momento "definitivo" para su visión como conservacionista. “Al momento que tuve mi primera hija, tuve la noción del tiempo y me pregunté: ¿Qué cosa le voy a dejar?”, relata el ingeniero. Para él, la conservación ya no era solo un objetivo técnico, sino el deseo de que sus nietos puedan degustar los mismos sabores y colores de las papas nativas que él disfrutó en su infancia.

(Foto: ANDINA/ Eddy Ramos)
Este compromiso ha calado hondo en su hogar. Su hija mayor, inspirada por las conversaciones sobre la biodiversidad de los Andes y las profundidades del mar, hoy estudia Biología. Su segunda hija ha ingresado a estudiar Psicología, y las dos menores aún están en el colegio, pero todas comparten el entorno de un padre que les enseña a valorar lo nuestro, desde el consumo de productos locales hasta la comprensión de la naturaleza como una "alabanza".
“Pasión y sinceridad”, el mejor legado
Más allá de los títulos y las publicaciones científicas, Tulio busca transmitir a sus hijas —y a las nuevas generaciones de la Red de Jóvenes por la Agrobiodiversidad— los valores que aprendió en el campo: la sinceridad y la pasión.
En la agricultura tradicional, aprendió que la verdad se encuentra en "leer el cielo" y en el respeto a los conocimientos ancestrales que dan nombre a las plantas, como las "hampipapas" (papas que curan). "El mejor legado es el ejemplo", afirma Tulio.
Su mensaje para otros padres en este día es sencillo pero potente: hacer las cosas con pasión. Su esperanza es que sus hijas lo superen en el camino de la ciencia o en cualquier área que elijan, pero siempre manteniendo esa conexión con sus raíces. Para este agrónomo jaujino, proteger una semilla hoy es asegurar que, en el futuro, el plato que compartan sus hijas en la mesa siga teniendo el sabor auténtico de la tierra peruana.
Perfil: el guardián de la biodiversidad
La trayectoria de Tulio Medina Hinostroza combina una sólida formación académica con décadas de trabajo de campo en los ecosistemas más diversos del país. Se formó como ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional del Centro del Perú (UNCP) y complementó su especialización con estudios de posgrado en Mejoramiento Genético de Plantas en la Universidad Nacional Agraria La Molina.
(Foto: ANDINA/ Eddy Ramos)
Inició su carrera como investigador en 1996 en el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), donde dedicó más de 15 años a la conservación de recursos genéticos. Desde el año 2012, se desempeña en el Ministerio del Ambiente (MINAM) dentro de la Dirección de Recursos Genéticos y Bioseguridad
Ha sido fundamental en la creación de las "Líneas de base de la diversidad de cultivos", documentos científicos que funcionan como una "fotografía" del patrimonio genético nacional. Dichos estudios abarcan cultivos como papa, maíz, tomate, ají, algodón, yuca y legumbres
Su trabajo científico es una herramienta esencial para la implementación de la Ley de Moratoria al ingreso y producción de organismos vivos modificados (OVM o transgénicos), permitiendo evaluar riesgos y proteger la integridad de los cultivos originarios
Bajo su análisis, se ha actualizado la cifra de plantas domesticadas en el Perú, pasando de las 182 registradas inicialmente por Antonio Brack a 186 especies documentadas actualmente por el Ministerio del Ambiente.
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(FIN) RAI/RRC