Cada 27 de junio se conmemora el Día Mundial de la Sordoceguera, una condición caracterizada por la pérdida simultánea, total o parcial, de la visión y la audición, que genera importantes desafíos para acceder a la información, interactuar con el entorno y establecer vínculos. Frente a esta realidad, el Ministerio de Salud (Minsa) impulsa estrategias orientadas a brindar una atención oportuna, accesible y centrada en las necesidades de cada persona.
En ese contexto, la Dirección de Prevención y Control de la Discapacidad del Minsa informó que al 31 de mayo de 2026 se han certificado 3861 personas con discapacidad múltiple por sordera y ceguera en el país. Precisó además que los adultos mayores representan el grupo con mayor número de certificados, con 2841 casos, equivalentes al 73.6 % del total registrado.
Asimismo, el especialista señaló que durante el 2026 se han certificado 277 personas, cifra que representa el 7.2 % del acumulado nacional. Estos datos evidencian la necesidad de fortalecer las acciones de detección temprana, atención integral y acompañamiento a esta población.
Esta discapacidad múltiple va más allá de la afectación de dos sentidos. Sus efectos pueden influir en el lenguaje, el aprendizaje, la movilidad y la participación en distintos ámbitos de la vida cotidiana. Por ello, la identificación precoz y el inicio oportuno de las intervenciones especializadas son fundamentales para favorecer la autonomía y el bienestar.
El Minsa recomienda estar atentos a señales como la escasa respuesta a estímulos visuales o auditivos, las dificultades para desarrollar habilidades comunicativas o los cambios en la interacción con otras personas. Ante cualquier signo de alerta, es importante acudir a un establecimiento de salud para recibir una evaluación profesional.
El acceso a programas de rehabilitación, tecnologías de apoyo y métodos alternativos de comunicación contribuye a que quienes viven con esta condición desarrollen competencias que favorezcan su integración en los espacios familiares, educativos y comunitarios. Cada logro alcanzado representa un avance significativo hacia una vida más autónoma.
Del mismo modo, el entorno familiar cumple un papel decisivo. El afecto, la estimulación permanente y la construcción de ambientes accesibles fortalecen la confianza, la seguridad personal y la autoestima, aspectos esenciales para el desarrollo integral.
En esta fecha, el Minsa reafirma su compromiso con la promoción de una sociedad más inclusiva y respetuosa de la diversidad. Reconocer las capacidades, talentos y aportes de las personas con sordoceguera resulta fundamental para derribar barreras y construir un país con mayores oportunidades para todos.