De acuerdo al reporte actualizado al 27 de agosto, Casma concentra la mayor cantidad de
casos de dengue, con 102, seguido de Nuevo Chimbote, con 25, y Huarmey, con siete. Los restantes corresponden a los distritos de Yaután, Moro y Quillo.

En Casma se identificó la circulación del serotipo 3, lo cual genera preocupación porque puede aumentar el riesgo de desarrollar formas graves de dengue, especialmente en personas que ya tuvieron la enfermedad anteriormente.
Según las autoridades del sector salud, el 34 % de los
casos de dengue ha requerido hospitalización por presentar manifestaciones como vómitos persistentes, dolor abdominal y sangrado. El 95 % de los pacientes hospitalizados procede de Casma. Hasta el momento no se han registrado fallecidos.
El director de la Red de Salud Pacífico Sur, Miguel Namihas Gonzáles, informó que el control del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, enfrenta dificultades debido a la limitada cobertura de las inspecciones domiciliarias. De las 376,766 viviendas visitadas para las acciones de vigilancia y control vectorial, 184,325 fueron inspeccionadas, mientras que 85,732 permanecieron cerradas, 34,702 fueron reportadas como renuentes y 72,000 como deshabitadas.

Asimismo, comunicó que el 60 % de los casos confirmados durante las últimas semanas corresponde a personas que anteriormente fueron renuentes a permitir el ingreso del personal encargado del control larvario a sus viviendas.
En Casma se han desarrollado jornadas de fumigación en sectores donde se concentra el riesgo de transmisión. Las acciones de control se complementaron con campañas médicas en El Palmo, el asentamiento humano Alberto Portella, La Soledad y Nuevo Progreso.
Durante estas campañas, equipos médicos y de enfermería realizaron la captación y evaluación de personas con síntomas compatibles con dengue. El personal sanitario recomendó evitar la automedicación y acudir oportunamente a los establecimientos de salud para recibir diagnóstico y tratamiento.

Las jornadas también incluyeron actividades de prevención, con recomendaciones sobre el uso de repelente y mosquiteros, así como el lavado, escobillado y tapado de los recipientes utilizados para almacenar agua. También se exhortó a las familias a permitir el ingreso de los inspectores durante el control larvario.