Esta vez, el homenaje al papa León XIV, que en noviembre visitará el Perú, nace en un horno de panadería del distrito de Monsefú, donde el panificador Víctor Pisfil ha transformado la masa fermentada de pan en una réplica tridimensional de la emblemática Basílica de San Pedro, de la Ciudad del Vaticano, una obra artística comestible dedicada al pontífice que años atrás fue obispo de Chiclayo.
La pieza, de aproximadamente un metro de largo por un metro de ancho y 85 centímetros de alto, representa una singular demostración del talento de la panificación artística lambayecana.
Para darle forma, Pisfil trabajó durante una semana junto con su hermano, también panadero, ensamblando con sumo cuidado las piezas de masa para conseguir una estructura estable y reproducir los detalles arquitectónicos del templo que constituye uno de los principales símbolos de la Iglesia católica.

A diferencia de otras técnicas de panificación artística que emplean masas no comestibles, esta creación fue elaborada con masa fermentada destinada a la alimentación. El proceso exige especial cuidado, pues el material puede deformarse y su conservación es limitada, lo que convierte el montaje en un trabajo de precisión y paciencia.
Un tributo con arte
La iniciativa tiene un profundo significado para sus creadores. Víctor Pisfil explicó que la réplica representa un homenaje a León XIV, quien antes de asumir el pontificado estuvo vinculado pastoralmente con Chiclayo y ahora tiene su sede en Roma, en el corazón de la Iglesia católica.
"Es prácticamente un homenaje al santo padre por haber estado aquí entre nosotros. Hemos creído conveniente rendirle tributo con nuestro arte", expresó.
Para el artista, el retorno del pontífice representa una oportunidad especial para que los habitantes de Lambayeque expresen su afecto y gratitud mediante aquello que saben hacer: crear, trabajar y mantener vivas sus tradiciones.
"Para nosotros es una verdadera bendición tener a una persona tan querida aquí en Chiclayo. Por eso nos estamos esforzando por recibirlo con lo mejor que tenemos: nuestro arte", manifestó.
Obras de mayor tamaño
La réplica de la Basílica de San Pedro es apenas el comienzo. Pisfil adelantó que esta primera experiencia constituye un ensayo para elaborar nuevas piezas artísticas con motivo de los días centrales de la visita papal, prevista para noviembre de 2026.
El proyecto contempla una réplica de mayores dimensiones y otras creaciones que puedan ser apreciadas por los miles de fieles, visitantes nacionales y extranjeros que llegarán a Chiclayo para participar en las actividades religiosas.
La expectativa es que estas obras se conviertan también en una expresión del patrimonio creativo de Monsefú, distrito lambayecano reconocido por sus tradiciones artesanales y su capacidad para transformar los materiales cotidianos en productos con identidad propia.
La iniciativa pone en evidencia que la preparación para recibir al pontífice no solo se desarrolla en los espacios religiosos y en las grandes infraestructuras que acogerán a los peregrinos. También involucra a pequeños emprendedores, familias y trabajadores que encuentran en sus oficios una manera de sumarse a un acontecimiento de trascendencia mundial.
Más en Andina:
(FIN) SDC/JOT
Publicado: 28/10/2026