Un juzgado de la Corte Superior de Cusco condenó a la pena de cadena perpetua a Mauro Palomino Salas quien fue hallado responsable de los delitos contra la libertad (violación sexual de menor de edad) y feminicidio agravado en agravio de su propia hija, una menor de tres años de edad, se informó.
La acusación fue sustentada por la Fiscalía Especializada en Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar de Cusco, . Según la investigación, a cargo del fiscal Abraham Castañeda Loayza, la menor se encontraba bajo el cuidado de sus padres y fue víctima de violación sexual por parte de su padre.

El j
uzgado sentenció también a Rosa Surco, madre de la víctima, a nueve años de prisión
por el delito de omisión de auxilio o aviso a la autoridad, así como exposición a peligro de personas dependientes, al tener vínculo de parentesco en agravio de su hija menor de edad de iniciales F.M.P.S.
La menor fue acogida desde los seis meses hasta que cumplió tres años de edad en la Unidad de Protección Especial de Víctimas del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Luego, la entidad entregó a la niña a sus padres.

Posteriormente, el hoy condenado a cadena perpetua jaló a la fuerza a la víctima para volver a violentarla sexualmente y le propinó un fuerte golpe en la cabeza con la intención de acabar con su vida, lo que causó un severo traumatismo encéfalo craneano.

Tras ello, el imputado pidió a la madre de la víctima llevarla a un descampado y abandonarla allí, lo que derivó en el deceso de la menor. Rosa Surco en lugar de auxiliar a su menor hija, decide abandonar a su menor hija totalmente desnuda en un descampado exponiéndola al frio de la noche y la lluvia, acción esta que no solo incrementa el riesgo, sino que contribuyó finalmente con el deceso de la menor.
Más en Andina: