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Cumbre de la OTAN: Palacio Real de Madrid acoge la cena con más mandatarios de su historia

El rey Felipe (i. de pie) pronuncia unas palabras durante la cena que los monarcas españoles ofrecen a los jefes de Estado y jefes de Gobierno que participan en la cumbre de la OTAN, hoy martes en el Comedor de Gala del Palacio Real, en Madrid. Foto: EFE

El rey Felipe (i. de pie) pronuncia unas palabras durante la cena que los monarcas españoles ofrecen a los jefes de Estado y jefes de Gobierno que participan en la cumbre de la OTAN, hoy martes en el Comedor de Gala del Palacio Real, en Madrid. Foto: EFE

16:04 | Madrid, jun. 28.

El Palacio Real de Madrid fue el escenario este martes de la cena con el mayor número de líderes mundiales que jamás ha acogido en sus más de tres siglos de historia, al reunir a más de una treintena de jefes de Estado y de Gobierno que asisten a la cumbre de la OTAN.

Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, ejercieron de anfitriones del banquete en la mesa imperial del Comedor de Gala, aunque tuvo la particularidad de que comenzó con media hora de retraso y con cuatro comensales menos de los 60 previstos inicialmente.


El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, el de Finlandia, Sauli Niinistö, y la primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, se ausentaron tras la larga negociación, finalizada con éxito, por el que el país otomano levantó el veto a las dos naciones nórdicas para entrar en la Alianza Atlántica.

“No ha venido por buenas razones”, excusó Felipe VI a Stoltenberg, en referencia a su ausencia al ágape, en el que, aparte de los mandatarios, hubo una quincena de consortes.

A pesar de las ausencias imprevistas, el monarca español puso énfasis en el carácter histórico del evento en su discurso: “Nunca antes este palacio ha acogido y ha sentado a un número tan grande de líderes mundiales al mismo tiempo”.

Entre los 12 presidentes y 19 primeros ministros, estuvieron los de los países que pertenecen a la OTAN, así como las naciones con las que coopera, como Australia, Nueva Zelanda, Japón y Corea del Sur, y Georgia, que como Suecia y Finlandia, aspira a entrar en la Alianza Atlántica.


El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, el de Francia, Emmanuel Macron, el primer ministro británico, Boris Johnson, el italiano, Mario Draghi, y el canciller alemán, Olaf Scholz, fueron los principales mandatarios presentes en la cena.

Entre los consortes, Gauthier Destenay, marido del primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel. Los invitados empezaron a llegar de manera escalonada al palacio una hora antes del ágape.

Los primeros fueron el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, una hora antes del comienzo de la cena, y les siguió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sin su esposo.

Tras subir la Escalinata de Embajadores, flanqueados por alabarderos con trajes de época, desfilaron por el Salón del Trono para saludar a los reyes de España, que se fotografiaron con cada mandatario.


Posteriormente, se reunieron todos para hacerse la foto de familia en el Salón de Alabarderos, delante del retrato del rey español Carlos III y enfrente del cuadro del pintor Antonio López "Familia de Juan Carlos I", con el anterior jefe de Estado, la reina emérita Sofía y sus hijos: Felipe, cuando era príncipe, y las infantas Elena y Cristina.

Felipe VI hizo mención a la cena que su padre ofreció a los mandatarios de la OTAN en 1997, en la anterior ocasión en la que Madrid acogió la cumbre de la OTAN, si bien por entonces los países aliados sólo sumaban algo más de una docena.

En la mesa imperial, el rey de España estuvo flanqueado por Biden y Begoña Gómez, la esposa de Pedro Sánchez, a cuya derecha estuvo el presidente francés, Emmanuel Macron.

Enfrente, la reina de España tuvo a Sánchez a un lado y al otro, al presidente de Letonia, que ocupó el puesto inicialmente reservado para Stoltenberg.


En uno de los extremos de la mesa, Boris Johnson, quien acudió a la cena sin su esposa, y en el contrario, el primer ministro portugués, António Costa.

Al no tratarse de una cena de gala, los comensales no lucieron esmoquin, ni vestidos largos, ni tiara en el caso de la reina Letizia, que optó por un vestido negro sin mangas.

Un surtido de entrantes, entre ellos, gazpacho, sardina, croquetas, aceitunas esféricas y kikos con guacamole, abrió el menú elaborado por el cocinero español Paco Roncero con vino tinto, blanco y espumoso.

De plato principal, degustaron merluza con salsa menier tapioca y huevas de trucha, y de postre, espuma de coco con granizado de menta y fruta de la pasión.


Como es habitual en los banquetes oficiales, la banda de música de la Guardia Real amenizó el ágape con un repertorio de pasodobles y piezas clásicas españolas.

La cena de mañana de los mandatarios tendrá lugar en el Museo del Prado, en la que Sánchez y su esposa ejercerán de anfitriones al no asistir los reyes.

En paralelo a la cumbre, la reina de España acompañará a las consortes de los mandatarios al Real Sitio de La Granja de San Ildefonso (Segovia) y al Museo Reina Sofía para ver el “Guernica” de Picasso.

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(FIN) EFE/LIQ

Publicado: 28/6/2022