Cuidado con el calor: deshidratación y mala alimentación aumentan riesgos en verano

Planificación de comidas, hidratación personalizada y control de porciones son clave para evitar riesgos de verano

Especialistas informan sobre los riesgos de deshidratación y complicaciones gastrointestinales durante el verano. foto:ANDINA/Hector Vinces.

Especialistas informan sobre los riesgos de deshidratación y complicaciones gastrointestinales durante el verano. foto:ANDINA/Hector Vinces.

22:30 | Lima, mar. 3.

El verano trae consigo un aumento de casos de deshidratación e infecciones gastrointestinales vinculadas a decisiones alimentarias inadecuadas. La combinación de calor intenso, consumo excesivo de bebidas azucaradas y falta de planificación en las comidas puede derivar en complicaciones que, en muchos casos, terminan en consultas de emergencia.

“Muchas personas esperan a sentir sed para hidratarse, pero la sed ya es un signo de deshidratación. En verano necesitamos anticiparnos”, señaló Jenny García, Jefa de Nutrición a Domicilio de SANNA División Ambulatoria. Asimismo, indicó que entre los errores más frecuentes durante esta temporada identifica el exceso de bebidas azucaradas, la improvisación en las comidas y la falta de control en la cadena de frío.


- Hidratación, más allá de los ocho vasos diarios: La recomendación tradicional de ocho vasos de agua diarios puede servir como referencia, pero no sustituye un cálculo ajustado al peso, nivel de actividad física y exposición al calor. 

Según García, recomendó complementar la hidratación con frutas y vegetales de alto contenido hídrico, como sandía, melón, mandarina, papaya, pepino y lechuga. Además, la especialista indica cuáles son las señales de alerta de deshidratación:

Orina oscura.
Fatiga.
Dolor de cabeza.
Sed intensa.

- Alimentación equilibrada: Reducir la dieta solo a frutas y ensaladas es otro error frecuente. García recomienda el esquema del “plato saludable”, en el que la mitad del plato debe ser vegetales, mientras que el 25% corresponde a carbohidratos como arroz, papa, quinua o menestras, y el 25% restante a proteínas, como pollo, pescado, huevo o legumbres.


"El problema no es el arroz, sino el exceso de este alimento. Cuando no existe un control de porciones, el excedente se almacena como grasa en nuestro cuerpo", explicó la especialista.

Improvisar comidas, saltarse horarios de alimentación o abusar de ultraprocesados eleva el riesgo de complicaciones. Planificación, hidratación constante y control de porciones pueden marcar la diferencia entre un verano saludable o lleno de problemas. “Cuidar la alimentación y la hidratación es la mejor manera de proteger la salud y disfrutar plenamente la temporada”, finalizó García.



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(FIN) NDP/DSC/KGR

Publicado: 3/3/2026