El fenómeno El Niño se encuentra en la fase extraordinaria desde septiembre y cada vez se acentúa más su presencia con temperaturas elevadas, propias del verano, que se registran en la costa peruana y las lluvias de fuerte a extrema intensidad que afectan a Tumbes y Piura. ¿Este evento ya alcanzó su máxima intensidad? Conoce qué dice el Senamhi al respecto.
La Agencia Andina conversó con el especialista del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Yuri Escajadillo, quien nos precisa que dicen las condiciones meteorológicas en la actualidad y la temperatura del mar frente al litoral peruano que fueron consideradas en el último comunicado del Enfen sobre este evento.

En ese sentido, Escajadillo afirmó que el fenómeno El Niño Costero alcanzaría su máxima intensidad entre diciembre y enero, con posibilidad de que esta fase se prolongue hasta parte de febrero.
Sostuvo que el calentamiento del mar frente al litoral peruano todavía se encuentra en proceso de desarrollo.
En diálogo con la Agencia Andina, explicó que las condiciones cálidas del océano continúan en ascenso y aún no se han estabilizado. Por ello, señaló que la fase más intensa del evento se espera hacia fines de año, coincidiendo con la transición al verano, cuando las anomalías de temperatura del mar serían mayores.
“Estamos en proceso de desarrollo. Ahorita los pronósticos en los siguientes días, semanas, no es que se hayan estabilizado las condiciones cálidas. Está en un franco ascenso todavía”, indicó.
Escajadillo aclaró que no es posible establecer un día exacto para el momento de máxima intensidad, debido a que se trata de un evento climático estacional cuya evolución ocurre durante meses. En ese sentido, precisó que el periodo de mayor calentamiento se ubicaría entre diciembre, enero y parte de febrero.
El especialista agregó que, a partir de marzo y abril, las anomalías cálidas comenzarían a disminuir. Sin embargo, ello no significará que las lluvias cesen, pues las condiciones cálidas del océano todavía favorecerían precipitaciones importantes, especialmente en la zona norte del país.
Lluvias intensas y posibles récords en el norte
El especialista advirtió que la magnitud extraordinaria del Niño Costero incrementa la probabilidad de que se presenten impactos conocidos de anteriores episodios intensos, como los registrados en 1982-1983 y 1997-1998.
En ese escenario, Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad estarían expuestos a excesos de lluvia e incluso a nuevos récords de precipitaciones. Escajadillo recordó que algunas estaciones meteorológicas del norte ya han registrado valores excepcionales para esta época del año.

Como ejemplo, mencionó la estación El Salto, donde normalmente se acumulan alrededor de 10 milímetros de lluvia durante octubre, pero en esta ocasión se superaron los 100 milímetros.
También señaló que, durante los episodios históricos de El Niño, en Tumbes se llegaron a registrar precipitaciones superiores a los 200 milímetros en un día e incluso acumulados cercanos a los 300 milímetros en 24 horas. Si bien esos valores todavía no se han alcanzado en el actual evento, el especialista indicó que los acumulados podrían aumentar durante el verano.
“Estamos recién entrando al periodo de lluvias. Se han registrado 100, 120 milímetros, pero ya hacia el verano esos valores fácilmente van a aumentar en el norte del país”, sostuvo.
Respecto a la evolución del fenómeno, explicó que el debilitamiento de los vientos alisios y la llegada de ondas Kelvin contribuyen a mantener el calentamiento del océano. Estas ondas transportan energía a través del Pacífico ecuatorial y favorecen que las temperaturas del mar permanezcan elevadas. Según indicó, los análisis del Enfen contemplan la posibilidad de que continúen llegando ondas Kelvin durante los próximos meses.
Temperaturas elevadas y lluvias en la costa central
Escajadillo indicó que las condiciones cálidas también tendrán efectos en la costa central. Para Lima y otras localidades, el pronóstico climático apunta a excesos de lluvia tanto en el litoral como en las cuencas medias, donde se encuentran zonas vulnerables a precipitaciones y posibles emergencias, como Chosica.
Asimismo, estimó que durante el verano las temperaturas en la capital podrían superar los 30 o 32 grados Celsius. Como referencia, recordó que durante el Niño de 1998 se alcanzaron los 35 grados.
El especialista precisó que toda la costa norte y central estará expuesta a precipitaciones superiores a lo normal durante los próximos meses, especialmente en verano. Este escenario también podría reflejarse en caudales por encima de sus valores habituales en los ríos de la vertiente del Pacífico.
No obstante, aclaró que todavía no es posible identificar con precisión los lugares donde podrían ocurrir inundaciones o desbordes, ni anticipar qué ríos alcanzarían niveles críticos. Esas estimaciones requieren evaluaciones más cercanas a cada episodio, pues dependen no solo de la cantidad de lluvia, sino también de las características del terreno, las pendientes y otros factores.
En cuanto al calor, señaló que la costa norte registraría las temperaturas más altas. Piura podría alcanzar los 39 grados Celsius, con sensaciones térmicas de 40 grados o incluso superiores. El calentamiento también se manifestaría durante las noches, con temperaturas mínimas más elevadas.
Déficit de lluvias en la zona andina sur
El especialista advirtió que el fenómeno también presenta un escenario de contraste en el sur andino, donde se prevén deficiencias de precipitaciones en regiones como Cusco, Apurímac, Huancavelica y Ayacucho.
Explicó que esta menor disponibilidad de lluvias podría afectar los cultivos que dependen directamente de las precipitaciones, especialmente durante el periodo comprendido entre diciembre y marzo.
Asimismo, alertó sobre posibles repercusiones en la cadena de producción que requiere recursos hídricos, así como en el abastecimiento de agua para distintos usos.
Por ello, Escajadillo remarcó la importancia de que las autoridades y los integrantes del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres consideren estos escenarios para adoptar medidas preventivas tanto en las zonas expuestas a lluvias intensas como en aquellas que podrían enfrentar déficit de precipitaciones.
Publicado: 3/11/2026