Con el abono que recibe del programa Juntos, Rocío León Espinoza, una madre de familia de 31 años de edad, potenció el pequeño negocio que tiene en su vivienda ubicada en el distrito de Cajatambo, provincia del mismo nombre, región Lima.
“Con la platita que recibo de Juntos, por cumplir mis compromisos en salud y educación, he comprado algunos cuyes y corderos que vendo junto a los pollos que ya tenía. Eso me ayuda a mantener a mi familia y a guardar un poquito de dinero ante cualquier emergencia”, comentó.
Pero además de mujer emprendedora, Rocío es muy consciente de la necesidad de que sus hijos estén bien alimentados para lograr un mejor rendimiento escolar. Por ello, implementó un pequeño biohuerto en su corral, para contribuir en la nutrición de sus hijos.
Así, luego de unos meses, Rocío León, ya está cosechando cebollas, rabanitos y espinacas, verduras que las utiliza en la alimentación diaria de sus dos hijos Luis y Geraldine, de 12 y 14 años, respectivamente. “Ellos deben estar bien nutridos ante esta pandemia del covid-19”, dijo.
Esta madre usuaria se encuentra afiliada al programa Juntos desde hace más de un año y agradece el apoyo que recibe del Estado, el cual le permite que sus hijos puedan acceder a los servicios de salud y educación, con el fin de mejorar su calidad de vida.
En la región Lima, el programa Juntos interviene en 25 distritos de las provincias de Huaura, Cajatambo, Huarochirí y Yauyos.
Juntos cuenta con 2,276 familias afiliadas en situación de pobreza y pobreza extrema, quienes reciben incentivos monetarios por cumplir con llevar a sus menores hijos al colegio y establecimiento de salud. Sin embargo, en el marco de la pandemia, estos requisitos han sido suspendidos.