En medio de un profundo fervor religioso y un ambiente cargado de emoción, la ciudad de Ayacucho despidió las celebraciones de la Semana Santa con la imponente procesión del Señor de la Resurrección, que congregó a miles de fieles y visitantes en la Plaza Mayor.
Desde la madrugada del domingo, la fe se hizo presente en cada rincón del centro histórico. A las 5:00 a.m., tras una misa celebrada en la Catedral de Ayacucho, el majestuoso anda con la imagen de Jesucristo resucitado inició su recorrido desde el atrio, avanzando lentamente por el perímetro de la Plaza Mayor, acompañado por una multitud que no dejó de expresar su devoción.

El anda, considerada una de las más grandes del mundo, alcanzó dimensiones impresionantes: cerca de 11 metros de altura, 5 metros de largo y un peso que bordea entre las 12 y 15 toneladas. Para desplazarla, fue necesario el esfuerzo coordinado de entre 350 y 700 cargadores quienes, con visible sacrificio, llevaron en hombros la imagen del Cristo triunfante, adornada con cirios, velas y finos detalles que iluminaron la fría mañana en la ciudad.

El perímetro de la Plaza Mayor lució completamente abarrotado. Familias enteras, turistas nacionales y extranjeros, así como devotos que llegaron desde distintas regiones, se congregaron desde horas previas a fin de asegurar un lugar, ya sea a pie de calle o desde los balcones, desde donde siguieron con recogimiento cada instante de la procesión.
El recorrido, que se extendió hasta aproximadamente las 7:00 a.m., culminó en el atrio de la catedral, donde se celebró una misa solemne presidida por el arzobispo de Ayacucho, Salvador Piñeiro, quien ofició la liturgia en castellano y quechua, reforzando el vínculo espiritual y cultural de la región.

Durante estas celebraciones, que se desarrollaron del 26 de marzo al 5 de abril, Ayacucho recibió alrededor de 40 mil turistas, consolidándose una vez más como uno de los destinos más importantes del país para vivir la
Semana Santa.
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(FIN) FTY /TMC
Publicado: 5/4/2026