Escribe: José Vadillo Vila1.
¡Amor de zambo! Violines y cajón; violas y cajita; cellos y quijada. Esta noche, la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) se vistió de instrumentos y ritmos afroperuanos para homenajear póstumamente a Nicomedes Santa Cruz por sus 101 años y, con ello, clausurar el Mes de la Cultura Afroperuana y saludar al pueblo negro del Perú.
Los dirigidos por el maestro Fernando Valcárcel presentaron un repertorio donde dieron lustre a la marinera, el vals, el festejo y el panalivio con arreglos interesantes que jugaban con las líneas melódicas y los patrones rítmicos.
Así, con la OSN en escena, instrumentos de cuerda, de viento-madera y de viento-metal, prestaron sus “voces” para gritar “Ingá”, visitaron callejones de un solo caño, rindieron tributo a Bartola Sancho Dávila y entonaron un “Que viva mi mamá”.

Para darle sabor a la sesión rítmica, se sumaron a los más de sesenta músicos sinfónicos tres virtuosas percusionistas: Rocío Nicasio, Alma M. Ballumbrosio y Rocío Muñoz.

Y Augusto Rivasplata, que sabe de los secretos y menjunjes de la décima hecha en el Perú, llenó de versos los silencios, entre melodía y melodía de la OSN. En su voz revivió el ingenio literario de don Nico para recordarnos esas verdades que con sapiencia de poeta, suenan mejor. Ahí estaba la “América latina” que nos presenta tal como somos de norte a sur. O como decía el poeta cuya memoria nos reunió esta noche: África en Lima es marinera.

2.
La cita de hoy en el auditorio Los Incas del Ministerio de Cultura, fue noche de poetas peruanos de sangre afro. Porque Leoncio Bueno, a sus 106 años de edad, recibió la “Orden de los Grandes Maestros de la Cultura Peruana” que le otorgó el Ministerio de Cultura.
Para recibir el reconocimiento subió al escenario una de sus hijas, Gladys Vargas-Machuca Rojas. Aunque Leoncio Bueno no comulgó con la religión católica, bautizó hace una vida a Víctor Massi, el cual ofreció una semblanza sobre su padrino, el bardo autodidacta, quien nació en una hacienda de la región La Libertad y en cuyo taller de reparación de baterías “El Tungal”, en el distrito de Breña, en Lima, recibía a los jóvenes que ponían a prueba sus versos.
Debe de ser don Leoncio, de los poetas más interesantes: fue periodista, estuvo preso por sus ideas políticas y fue actor del largometraje Fitzcarraldo (1982). Ahora, hasta Lurín, le llegan las noticias que ha sido homenajeado y, seguramente, seguirá escribiendo poemas, no por menos, nació en un lugar que se llama La Constancia.
3.
Al iniciar la ceremonia, Susana Matute Charún ofreció su último discurso como responsable de la Dirección de Políticas para la Población Afroperuana del Ministerio de Cultura (asumirá en julio el cargo de senadora de la República).
Recordó que es la duodécima edición del Mes de la Cultura Afroperuana (se instauró en el 2014) y que en esta edición 2026 se han desarrollado más de un centenar de actividades “que reivindican la cultura afroperuana en el Perú y en el extranjero”.
Entre estas actividades destacó la puesta en escena de todo el “Teatro negro” de Victoria Santa Cruz y las distinciones otorgadas a Miguel Almeyda y César Santa Cruz (póstuma) por sus aportes a la cultura afroperuana.
En el tema de políticas públicas, Matute subrayó que a nivel del continente solo nuestro país ha desarrollado un documento como la Política Nacional del Pueblo Afroperuano al 2030 (PNPA), con la cual se busca mejores oportunidades y servicios para los afroperuanos.
(FIN) JVV/JVV
Publicado: 26/6/2026