20:27 | Cali (Colombia), ago. 7 (AFP).-
El ultraderechista Abelardo de la Espriella aseguró el viernes, al asumir como nuevo presidente de Colombia, que enfrentará "sin tregua al narcoterrorismo" y descartó cualquier negociación de paz con los grupos armados, en un giro que recompone la alianza entre Bogotá y Washington.
El abogado millonario de 48 años, que también posee la nacionalidad estadounidense y es aliado de Donald Trump, dio un discurso radical de investidura en una guarnición militar de Cali (suroeste).
"Reafirmo mi intención de derrotar sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales", dijo frente a cientos de uniformados, cuatro tanques de guerra y dos helicópteros.
De la Espriella asumió para un periodo de cuatro años en reemplazo de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda que gobernó Colombia.
El nuevo mandatario se apartó de la costumbre bicentenaria de realizar la investidura en Bogotá y la trasladó a Cali, cerca de territorios bajo dominio de grupos armados que han desatado la peor ola de violencia en una década.
"Se nota que va a ser como de una mano fuerte, ojalá que no vaya a haber una nueva violencia", dijo a la AFP Óscar Obando, que con 67 años trabaja redactando documentos con una máquina de escribir en las calles de Cali.
Luego del acto ante el Congreso en un auditorio, viajó en helicóptero a una guarnición y se presentó ante los comandantes de la fuerza pública haciendo constantemente el saludo militar.
De la Espriella, que se hace llamar El Tigre, dio por terminados los fallidos diálogos de Petro con organizaciones que trafican cocaína en el país con la mayor producción mundial de esta droga.
"La opción de diálogo está completamente agotada", las agrupaciones ilegales tienen dos caminos: "someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano", aseguró.
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De la mano de EE.UU.
Cali, blanco frecuente de atentados guerrilleros, fue blindada para la ocasión con el despliegue de 11.000 militares y la activación de un sistema antidrones.
A la investidura de De la Espriella asistieron una decena de jefes de Estado, delegados de la Casa Blanca liderados por el fiscal general de Estados Unidos, y varios cancilleres, incluido el de Israel.
El jefe de la FIFA, Gianni Infantino, se sumó a la ceremonia mientras una fuerte crisis sacude la institución.
Desde el hoy Colombia inclina aún más la balanza hacia la derecha comprometida con la guerra antinarco liderada por Trump en Latinoamérica.
El nuevo gobierno vuelve a acercar las relaciones de ambos países, tras los constantes choques entre Petro y Trump.
"Consolidaré de manera especial las alianzas estratégicas con aquellas naciones que comparten valores de democracia", dijo y anunció que tras la ceremonia suscribirá el Escudo de las Américas, una alianza de más de una decena de países liderada por Trump para combatir al crimen transnacional.

“Hasta siempre”
Ausente del acto en Cali, Petro abandonó la casa presidencial en la capital junto a parte de su familia y sus colaboradores.
Seguidores de la izquierda protestaron en las principales ciudades luego de perder las elecciones por el margen más estrecho de la historia, menor al 1%.
Sin mayorías en un Congreso dividido, el nuevo mandatario prometió intensificar los bombardeos con apoyo de Israel y Estados Unidos, así como construir megacárceles similares a las de El Salvador.
Su estrategia evoca la estrecha cooperación militar entre Bogotá y Washington de comienzos de siglo, que fortaleció la ofensiva contra guerrillas como las FARC antes del acuerdo de paz de 2016.
Si bien las principales estructuras se debilitaron, defensores de los derechos humanos denuncian graves violaciones.
"Es un acto, en mi opinión, de provocación". Los grupos armados pueden pensar "vamos a ver quién es más valiente y más fuerte", dijo Julián Martínez, abogado de 38 años en Cali.
Erradicar narcocultivos
De la Espriella recibe unas fuerzas militares con "capacidad limitada", explicó a la AFP Renata Segura, de International Crisis Group.
A la experta le preocupa un posible "daño colateral" que afecte a civiles, si se ataca a grupos "muy adentrados" en los territorios.
Pero el nuevo presidente advirtió a los militares: "la victoria a pesar del terror" porque "sin la victoria no hay supervivencia".
Colombia tiene unas 25.000 personas en armas, según un informe de la Fundación Ideas para la Paz basado en cifras oficiales de 2025.
De la Espriella prometió cerrar la oficina presidencial de paz y la de derechos humanos como parte de su plan de reducir el tamaño del Estado en un 40%.
Durante su discurso anunció la erradicación de narcocultivos "por todas las vías", la explotación de petróleo y gas con fracking y una reducción de impuestos a los más ricos.
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(FIN) AFP/CCH
Publicado: 7/8/2026