La seguridad corporativa se ha convertido en un eje estratégico para la continuidad del negocio. Sin embargo, muchas empresas aún operan con esquemas tradicionales que no responden a los riesgos actuales, los cuales combinan factores físicos, digitales y humanos.
En ese contexto, la adopción de estrategias de seguridad más avanzadas aún presenta importantes brechas. En línea con ello, el
Grupo EULEN Perú revela que el
68.2% de las empresas en el país implementa medidas de seguridad, aunque estas se concentran principalmente en la
protección de instalaciones físicas.
“Muchas organizaciones aún no evalúan sus riesgos de forma periódica, lo que dificulta anticiparse a incidentes y tomar decisiones oportunas en seguridad”, afirmó el gerente de Producto-Seguridad y Vigilancia de la empresa, José Díaz Garay.
Frente a este escenario, el especialista comparte algunas recomendaciones clave para fortalecer la gestión de la seguridad empresarial:
1. Evitar una visión fragmentada de la seguridad. Limitar la protección a vigilancia o controles básicos deja expuestos riesgos menos visibles, como el uso indebido de credenciales o accesos no autorizados. La seguridad debe abordarse como un sistema integrado.
2. Actualizar la tecnología de manera constante. Operar con sistemas que no permiten monitoreo en tiempo real ni análisis de datos reduce la capacidad de anticipación. Incorporar herramientas tecnológicas permite detectar patrones y mejorar la toma de decisiones.
3. Fortalecer la capacitación del personal. El factor humano sigue siendo un punto crítico. La falta de conocimiento de protocolos o prácticas inadecuadas puede generar brechas dentro de la organización.
4. Establecer protocolos claros de actuación. La ausencia de procedimientos definidos frente a incidentes genera respuestas desordenadas. Contar con planes estructurados permite actuar con mayor rapidez.
5. Adoptar un enfoque preventivo e integral. Integrar tecnología, procesos y cultura organizacional permite gestionar riesgos de forma más eficiente y alineada con las necesidades actuales.
Bajo este enfoque, la tendencia apunta hacia modelos de seguridad más integrales, donde la tecnología cumple un rol clave. “Soluciones como la analítica de video, los sistemas de control de accesos inteligentes y la integración con plataformas digitales permiten detectar incidentes y prevenirlos, facilitando una gestión más eficiente”, enfatizó Díaz.
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