El buen desempeño macroeconómico del Perú durante las últimas décadas tiene su secreto en el manejo responsable de la disciplina fiscal y monetaria, sostuvo hoy el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES).
“El secreto del éxito macroeconómico peruano ha sido la disciplina monetaria y la disciplina fiscal”, manifestó el director ejecutivo del CIES, Javier Portocarrero, a la Agencia Andina.
“Hemos tenido 30 años de disciplina fiscal y disciplina monetaria, considerando que la política macroeconómica ha sido muy consistente en las últimas décadas”, agregó.
Durante el Seminario Perú Debate 2026: Propuestas hacia un mejor gobierno, organizado por el CIES, Javier Portocarrero enfatizó que en el último año se está poniendo en cuestión el lado fiscal.
“La política monetaria sigue fuerte en el Banco Central de Reserva (BCR), pero la política fiscal se ha resquebrajado un poquito, sobre todo por las iniciativas en el Congreso, muchas de las cuales se dan por adquirir popularidad y se gasta la plata ajena con mucha liberalidad”, refirió.
“Lo que se necesita en realidad es disciplina fiscal porque los países que tienen despilfarro a la larga pagan esa fiesta más temprano que tarde, y lo hemos visto muchas veces en América Latina y en el Perú”, añadió.

El economista señaló que 10% de la población de Perú tiene satisfacción con la democracia, es decir, 9 de cada 10 peruanos están insatisfechos con el sistema democrático.
“Esta desafección con la democracia considera cinco factores sobre los cuales podemos contribuir: partidos políticos cascarones; debate electoral muy poco programático; ciudadanía desinformada; limitada continuidad entre lo que se ofrece y lo que se hace cuando se llega al poder y, un mal endémico peruano que es la improvisación”, dijo.
Javier Portocarrero explicó que el proyecto Perú Debate del CIES contempla 15 documentos de política y tiene tres objetivos centrales, los cuales serán expuestos en el seminario que se realiza desde hoy hasta el viernes 27 de marzo.
“Los objetivos son fortalecer la capacidad técnica de los partidos, buscar contribuir al nivel del debate electoral y contribuir con los nuevos ejecutivos y legislativos que van a entrar ahora el 28 de julio”, indicó.
“Un planteamiento central es la digitalización como instrumento para reducir la discrecionalidad, la intervención de funcionarios públicos que a veces, pues, generan coimas y todo lo que sabemos. En un entorno con más digitalización de los trámites y de todos los servicios públicos, es más difícil hacer actos de corrupción”, dijo.