En los confines de nuestro sistema solar, más allá de la órbita de Plutón, el Observatorio Vera C. Rubin de NSF–DOE ha detectado a 2026 ED138, un objeto transneptuniano grande y brillante que los científicos han identificado como candidato a planeta enano.
El candidato a
planeta enano, al que se le asignó la
designación provisional 2026 ED138 (ED138), fue descubierto por el científico Matthew Holman, investigador del Centro de Astrofísica del Smithsonian Astrophysical Observatory y Harvard College Observatory, quien trabaja en mejorar los algoritmos del observatorio Rubin.
De acuerdo con la investigación, que ya ha sido divulgada por el Centro de Planetas Menores (MPC) de la Unión Astronómica Internacional, su
distancia al Sol lo sitúa más allá de la órbita del planeta enano Plutón. Los análisis iniciales indican que ED138 podría ser uno de los cuerpos más grandes y brillantes descubiertos por los científicos en esta región del sistema solar.
“El superpoder del Observatorio Rubin es su capacidad para captar con claridad el movimiento y los cambios entre una enorme cantidad de objetos y fenómenos que nunca antes habíamos visto. Esa capacidad amplía enormemente nuestras posibilidades de descubrir y comprender cosas nuevas sobre nuestro Sistema Solar, la Vía Láctea y miles de millones de otras galaxias en todo el Universo”, señala Edward Ajhar, Director del Programa de la NSF para el Observatorio Rubin.
“Las capacidades únicas del Observatorio Rubin lo convierten en una herramienta extraordinaria para investigar una amplia variedad de fenómenos astrofísicos, desde la energía oscura hasta el descubrimiento de este candidato a planeta enano”, señala Kathy Turner, Gerente del Programa del Observatorio Rubin en el Departamento de Energía (DOE).
¿Cómo se hizo el descubrimiento?
La tarde del 13 de octubre, Holman procesaba datos de Rubin recopilados a principios de 2026 mediante un código de búsqueda que desarrolló junto con su colega Kevin Napier. El código está diseñado para analizar miles de millones de detecciones de objetos en movimiento, compararlas e identificar cuáles corresponden al mismo objeto. Mediante este método, Holman descubrió a ED138 y enseguida advirtió que su brillo y su distancia indicaban que se trataba de un objeto inusualmente grande.
“Mi primera reacción fue de incredulidad y entusiasmo”, cuenta Holman en un comunicado oficial. “Los objetos como este son muy poco frecuentes, así que enseguida empecé a comprobar si yo había cometido algún error o si fue el código”.
Para despejar cualquier duda, iniciaron una búsqueda exhaustiva en los datos con la esperanza de encontrar observaciones adicionales de ED138. Juric revisó los catálogos y las imágenes de Rubin y encontró otras 20 observaciones, que se remontaban al 4 de marzo de 2026. En total, el Telescopio de Investigación Simonyi de Rubin observó a ED138 en 30 ocasiones, a lo largo de 20 noches, entre el 4 de marzo y el 11 de julio. Además, imágenes de archivo de la Cámara de Energía Oscura (DECam), fabricada por el DOE, y descubiertas por el servicio ADAM Precovery del Asteroid Institute, proporcionaron datos que se remontaban hasta 2016, lo que permitió al equipo reconstruir más de una década de la trayectoria orbital de ED138. DECam está instalada en el Telescopio Víctor M. Blanco de 4 metros de NSF, en el Observatorio Interamericano Cerro Tololo (CTIO), un Programa de NOIRLab de NSF.
Actualmente,
ED138 se encuentra a una distancia de unas 46 unidades astronómicas (ua). Una unidad astronómica (1 au) equivale a la distancia media entre la Tierra y el Sol. Como referencia,
Plutón se encuentra a una distancia promedio de 40 au del Sol. Por su ubicación, ED138 se clasifica como un objeto transneptuniano (TNO), es decir, un objeto que orbita alrededor del Sol a una distancia mayor que la de Neptuno.
Los científicos estudian el tamaño, la composición y las trayectorias orbitales de los objetos transneptunianos para comprender cómo se formó el sistema solar, cómo migraron los planetas gigantes a lo largo del tiempo y cómo se dispersaron los objetos más pequeños durante este proceso. La órbita de ED138 está inclinada casi 25 grados con respecto al plano del sistema solar. Esto lo clasifica como un TNO clásico caliente y sugiere que las interacciones gravitatorias con Neptuno alteraron su órbita original.
No todos los TNO se consideran candidatos a planeta enano: la diferencia depende en el tamaño y la forma del objeto. Para ser considerado un planeta enano, un objeto debe tener suficiente masa como para que su propia gravedad le dé una forma redondeada. A partir de la distancia de ED138, su brillo y la reflectividad estimada de su superficie (albedo), el equipo calcula que su tamaño se encuentra entre 600 y 1.500 kilómetros. Se espera que los cuerpos helados de estas dimensiones tengan una forma redondeada.
Este análisis preliminar sitúa a ED138 entre los
candidatos a planeta enano más grandes descubiertos hasta ahora más allá de Neptuno. Sin embargo, se necesitan observaciones en el infrarrojo para determinar su tamaño exacto y confirmar si efectivamente es un planeta enano. De confirmarse, ED138 se uniría a los cinco planetas enanos reconocidos por la Unión Astronómica Internacional (IAU):
Plutón,
Ceres, Eris, Haumea y Makemake.
ED138 fue descubierto en una zona del cielo cercana al plano de la Vía Láctea, una región que concentra millones de estrellas. Para la mayoría de los telescopios, ED138 había pasado inadvertido entre las numerosas fuentes de luz de fondo, lo que probablemente explica por qué no se había descubierto antes. La observación sistemática y continua de todo el cielo del hemisferio sur que realiza el Observatorio Rubin, combinada con potentes algoritmos capaces de analizar desde millones hasta miles de millones de puntos de luz e identificar los que corresponden a pequeños objetos en movimiento, permitió al equipo detectar a ED138 en medio de ese campo tan poblado.
“Rubin nos está dando una capacidad sin precedentes para explorar el cielo gracias a una combinación de velocidad, profundidad y precisión. Y este descubrimiento es solo el principio: una vez que identificamos un nuevo objeto, podemos buscarlo en imágenes tomadas meses antes, y a veces incluso décadas atrás, y encontrarlo en registros en los que nadie sabía que había que buscarlo. Esta capacidad tanto para descubrir objetos y también de identificarlos ‘retrospectivamente’ en imágenes anteriores está transformando la rapidez y la precisión con la que podemos determinar sus órbitas y comprender el sistema solar lejano”, señala Juric.
ED138 se suma a la creciente cantidad de objetos del sistema solar descubiertos por Rubin desde que el observatorio comenzó a recopilar los primeros datos como preparación para la investigación LSST, que inició en junio de 2026. En abril, antes del inicio oficial de LSST, el equipo de Rubin dedicado al Sistema Solar presentó al Centro de Planetas Menores (MPC) de la UAI observaciones de más de 11.000 asteroides nuevos, entre los que había unos 380 TNO nuevos. En aquel momento, el equipo calificó este gran envío de observaciones como “la punta del iceberg” y manifestó su entusiasmo por los descubrimientos que llegarían una vez iniciada la investigación LSST. Con el hallazgo de ED138, esas expectativas comienzan a hacerse realidad.
“Si se confirma que es un planeta enano, ED138 se sumaría a una familia muy pequeña de mundos. Rubin tomará imágenes de todo el cielo del hemisferio sur una y otra vez durante diez años. Así que cualquier otro objeto que permanezca oculto en lugares que los mapeos anteriores pasaron por alto estará ahora a nuestro alcance”, señala Holman.
Ahora que Rubin ha identificado a ED138, científicos de todo el mundo pueden organizar observaciones de seguimiento para conocer mejor sus características.
El público también puede explorar este descubrimiento en
Orbitviewer, una aplicación web interactiva que permite visualizar y explorar de forma intuitiva la estructura de nuestro patio trasero cósmico en tres dimensiones y en tiempo real.
Publicado: 29/10/2026