La industria del chifle en Piura atraviesa un periodo de crecimiento sostenido que consolida a este producto emblemático como uno de los motores discretos, pero firmes, de la economía regional. La expansión productiva, la diversificación de insumos y la creciente presencia en mercados nacionales e internacionales perfilan a este snack como un actor relevante dentro de la agroindustria local.
En los últimos años, varias unidades productivas han duplicado su volumen de producción, un comportamiento destacado por Julio Yovera, del área de Estudios Económicos de CAMCO Piura, quien refiere que la demanda interna continúa en ascenso y viene impulsando la diversificación del chifle a base de plátano, yuca y camote.

El mercado nacional está liderado por Lima, que concentra cerca del 80% del consumo, según un sondeo aplicado a empresarios de la región. Las presentaciones comerciales —desde 125 g hasta formatos de 500 g— se distribuyen en una red cada vez más amplia de puntos de venta que incluye locales propios, aeropuertos, centros comerciales y estaciones de servicio. Esta expansión moviliza una cadena que integra logística, transporte y servicios complementarios.
Aunque no existen registros oficiales sobre el empleo total generado, Yovera explica que el sector está compuesto por talleres familiares, pequeñas unidades productivas y empresas medianas que, al formalizarse, incrementan su capacidad operativa y generan más puestos de trabajo. La informalidad sigue siendo un reto, pero no opaca el papel estratégico del chifle en la economía regional.
Entre enero y setiembre de 2025, Piura exportó 163.9 mil dólares en chifles —más de 40 toneladas enviadas al extranjero—, una cifra que supera ampliamente los resultados de 2022 y 2023. En los últimos cinco años, el crecimiento promedio anual supera el 15%, aunque el sector aún no recupera el pico alcanzado en 2021, cuando las exportaciones sumaron 431.7 mil dólares (91 mil kilos).
De acuerdo con Yovera, los chifles representan cerca del 6% de las exportaciones del grupo de snacks, un indicador que demuestra su potencial en el mercado internacional.
Desde 2022, Industrias Agrícolas S.R.L. es la única empresa de Piura que exporta chifles, tras un periodo en el que compartió mercado con Paita Foods S.A.C. y Piura Foods S.A.C. En 2021, esta última concentró el 78% de las ventas externas.
Las variedades exportadas hoy son variadas: chifles salados —los de mayor demanda internacional—, picantes, dulces y sabores como leche de tigre y jalapeño. Asimismo, varias empresas que actualmente operan solo en el mercado nacional ya proyectan ingresar al circuito exportador, un punto que, de acuerdo a Yovera, refleja la madurez creciente del sector.
Durante los últimos cinco años, el chifle piurano ha llegado a Canadá, España, Estados Unidos e Italia. En 2021, Estados Unidos fue el principal comprador, con el 92% del total exportado. En años recientes, Canadá tomó el liderazgo. Entre enero y septiembre de 2025, este país concentró el 72% de la demanda (118.1 mil USD y 29.8 mil kg), seguido por Estados Unidos con el 28% (45.8 mil USD y 11.1 mil kg).
La consolidación en Norteamérica, sumada al dinamismo interno, evidencia —como sostiene Yovera— que el chifle es hoy una oportunidad económica en plena expansión. Su crecimiento dependerá de la articulación entre productores, la formalización progresiva y la capacidad de conquistar nuevos mercados.
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(FIN) NDP/TMC
Publicado: 29/11/2025