La inteligencia artificial (IA) y la automatización están transformando la manera en que las personas trabajan, toman decisiones y desarrollan sus actividades diarias. Frente a este escenario, el principal desafío para trabajadores y empresas no está únicamente en adoptar nuevas tecnologías, sino en fortalecer las capacidades necesarias para utilizarlas de manera efectiva y responder a las nuevas demandas del mercado laboral.
De acuerdo con el
Future of Jobs Report 2025 del
Foro Económico Mundial, cerca del
39% de las habilidades actuales de los trabajadores podría transformarse o quedar desactualizado hacia 2030.
En este contexto, competencias como inteligencia artificial, análisis de datos y alfabetización tecnológica ganarán relevancia; pero también habilidades humanas como pensamiento crítico, creatividad, comunicación y capacidad de adaptación.
“La transformación digital no se sostiene únicamente con tecnología, sino con personas preparadas para aprovecharla. La IA y la automatización pueden abrir nuevas oportunidades de productividad, empleabilidad y crecimiento; pero su impacto dependerá de que más trabajadores desarrollen habilidades digitales, pensamiento crítico y capacidad de adaptación”, afirmó el director de
Campus Romero/Fundación Romero, Rómulo Martínez.
Según la
Encuesta de Impacto 2026 de
Becas Grupo Romero, la formación adquirida ha tenido efectos concretos en la trayectoria laboral de los beneficiarios: el
85% manifestó haber aplicado los conocimientos adquiridos en su trabajo y el
79% dijo haber mejorado su condición laboral después de capacitarse.
Además, uno de los principales resultados del programa es que el 47% de los becarios reportó haber alcanzado rangos de ingresos más altos luego de completar su capacitación, evidenciando la relación entre el desarrollo de nuevas competencias y la generación de mejores oportunidades profesionales.
Ante el avance de la IA, algunas de las capacidades que tendrán mayor relevancia serán el análisis e interpretación de datos para tomar mejores decisiones; el pensamiento crítico para evaluar la información generada por nuevas herramientas; el dominio de soluciones digitales aplicadas al trabajo; la comunicación efectiva en equipos donde interactúan personas y tecnología; y la capacidad de adaptación para aprender constantemente.
La transformación digital no implica únicamente incorporar nuevas herramientas, sino preparar a las personas para utilizarlas de manera estratégica.
“En ese sentido, la capacitación continua se convierte en un elemento clave para construir organizaciones más sostenibles, donde la innovación tecnológica esté acompañada por el desarrollo del talento y nuevas oportunidades para los trabajadores”, aseveró Martínez.
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Publicado: 1/9/2026