Calor por El Niño: fiebre de 40°C puede causar fallas multiorgánicas en adultos mayores

Médico geriatra explica cómo proteger a la tercera edad y reconocer síntomas de golpe de calor

ANDINA/Daniel Bracamonte

ANDINA/Daniel Bracamonte

14:27 | Lima, nov. 3.

El incremento de las temperaturas asociado al fenómeno de El Niño, que afecta no solo con lluvias, sino también con episodios de intenso calor, representa un riesgo para la salud de los adultos mayores, quienes son más vulnerables a sufrir deshidratación y golpes de calor debido a los cambios su organismo experimenta con el paso de los años.

William Solís, médico geriatra del hospital nacional Dos de Mayo, del Ministerio de Salud (Minsa), advirtió que cuando la temperatura corporal de una persona alcanza los 40° C puede producirse un golpe de calor, una emergencia médica que, si no recibe atención oportuna, puede ocasionar daños graves en distintos órganos.


El especialista explicó que, mientras la temperatura corporal normal oscila entre los 36,6 y 37 °C, la exposición a condiciones de calor extremo puede alterar los mecanismos que permiten al organismo mantener su temperatura dentro de los rangos habituales.


Esta situación, manifestó, es especialmente delicada en las personas mayores, debido a que, con el envejecimiento, disminuye la capacidad de regular la temperatura corporal. "Suelen experimentar una menor sensación de sed y una reducción de la sudoración, mecanismos fundamentales para evitar el sobrecalentamiento y mantener el equilibrio de líquidos", dijo en Andina al Día.

A ello se suman las enfermedades preexistentes o comorbilidades, que pueden agravar los efectos del calor y hacer que los síntomas varíen de una persona a otra.

¿Cómo reconocer un golpe de calor?


Entre las primeras manifestaciones que pueden alertar sobre un golpe de calor figuran las náuseas, los vómitos y la desorientación. Sin embargo, cuando aparecen alteraciones del estado de conciencia, como confusión, delirio o convulsiones, la situación se vuelve especialmente grave y requiere atención médica inmediata.


Una temperatura corporal cercana o superior a los 40 grados, acompañada de estos síntomas, constituye una señal de alarma. No obstante, el especialista advierte que no se debe esperar a que la temperatura alcance ese valor para buscar asistencia médica.

¿Por qué ocurren fallas multiorgánicas?


Solís explicó que una temperatura corporal de 40 grados puede desencadenar daños importantes en el organismo, debido a que el calor extremo altera el funcionamiento de las células y de los mecanismos que permiten que los órganos trabajen adecuadamente.

"Una temperatura de 40 grados puede generar fallas multiorgánicas", advirtió el geriatra.

La deshidratación severa también puede reducir considerablemente el volumen de sangre que circula por el cuerpo y ocasionar un shock hipovolémico, una emergencia en la que los órganos dejan de recibir suficiente sangre y oxígeno para funcionar correctamente.

Entre las posibles complicaciones figura la insuficiencia renal aguda, que puede presentarse cuando los riñones reciben un flujo sanguíneo insuficiente. El riesgo aumenta si la persona tiene alguna complicación de salud, añadió.

¿Qué hacer ante un golpe de calor?


El especialista recomendó actuar rápidamente para reducir la temperatura corporal. Entre las medidas iniciales de enfriamiento mencionó la aplicación de compresas con agua fría y la ducha o el baño con agua fresca, siempre que la persona esté consciente y pueda recibir estos cuidados de manera segura.

Sin embargo, si el adulto mayor presenta confusión, delirio, convulsiones o alteraciones de la conciencia, debe ser trasladado inmediatamente a un establecimiento de salud. En estos casos, requiere evaluación y tratamiento médico, que puede incluir hidratación por vía endovenosa y otras medidas para controlar las complicaciones.



Para reducir el riesgo de golpes de calor, Solís aconsejó evitar la exposición prolongada al sol, especialmente durante las horas de mayor temperatura, y buscar espacios frescos y ventilados. Si es necesario permanecer al aire libre, recomendó utilizar sombrillas u otras formas de protección frente a la radiación solar.

La hidratación también cumple un papel fundamental. El médico señaló que se debe consumir agua durante el día y aumentar su ingesta cuando las temperaturas sean elevadas. Mencionó, como referencia, entre cuatro y cinco vasos diarios, o más cuando el calor lo requiera.

Otra medida consiste en mojarse la cabeza y otras partes del cuerpo para ayudar a disipar el calor. Finalmente, el geriatra destacó la importancia de mantener una alimentación adecuada y realizar actividad física de acuerdo con las condiciones de salud de cada adulto mayor, como parte de los cuidados necesarios para preservar su bienestar.

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(FIN) RRC

Publicado: 3/11/2026