El conflicto en Medio Oriente puso al petróleo en el centro del tablero financiero global debido a sus repercursiones tanto en la inflación como en la economía en general.
Para Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, la dinámica es clara: si la situación en el Estrecho de Ormuz se estabiliza tras la firma del memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, con el crudo ya en torno a los 70 dólares, se desarmaría buena parte de la presión inflacionaria que hoy mantiene en vilo a los mercados.
El siguiente paso es que bajen las expectativas de inflación para que la tasa del bono a 10 años del Tesoro estadounidense acompañe ese movimiento.
Al ser este la referencia para todos los bonos emitidos en dólares a esa duration, también bajarían las tasas de interés, y por lo tanto el costo del financiamiento de todos los gobiernos y empresas que se financian en esta moneda.
"Si el petróleo sigue bajando, bajan las expectativas de inflación, bajan las tasas de interés y suben los bonos. Todo lo que subió, baja. Todo lo que bajó, sube", explica Sardáns.
"El bono del Tesoro estadounidense a 10 años todavía no reaccionó con la fuerza que el escenario amerita. "Debería estar más cerca del 4%", puntualizó.
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(FIN) NDP/GDS
Publicado: 30/6/2026