La profusión de lluvias intensas e inundaciones registrada en el Perú ha propiciado un brote de leptospirosis, enfermedad infecciosa que hasta el momento afecta en el país a 1800 personas, y ha provocado el fallecimiento de otras 9.
Manuel Espinoza, médico infectólogo del Instituto Nacional de Salud, precisó, en entrevista con 'Andina al Día', espacio noticioso de Andina Canal Online, que los departamentos más afectados por el brote de esta enfermedad son Loreto, Ucayali, San Martín y Madre de Dios, en la Amazonía, y Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad en la costa norte.
Las inundaciones generadas por las lluvias producidas en esas localidades propician condiciones para el contagio. Señaló que en la selva amazónica se registran siempre casos de este mal por las condiciones climáticas, las lluvias e inundaciones.
“Entonces, los médicos conocen la enfermedad y el manejo es muy sencillo”, refirió.
Sin embargo, esto no se da de la misma manera en la sierra, donde también hay casos de leptospirosis pero que, por desconocimiento de los síntomas debido a la poca frecuencia con la que estos aparecen, reciben otros diagnósticos.
“Si en la sierra los médicos no conocen la leptospirosis, jamás en su vida van a hacer un diagnóstico”, dijo el médico. “Podrán decir que es influenza o gripe, pero jamás tomarán muestras para leptospirosis”, señaló.

¿Cómo detectar esta enfermedad?
Espinoza explicó que la leptospirosis es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria que se propaga a través de la orina de los roedores. Estos animales llevan esta bacteria y la eliminan de esa forma durante toda su vida, indicó.
Es así que se contamina el agua y los alimentos que son ingeridos por seres humanos y animales.

En tal sentido, quienes tienen contacto con animales infectados contraen la leptospirosis de manera directa, mientras que quienes toman agua contaminada, se meten a una piscina en ese estado o caminan descalzos sobre agua y barro contaminados, se infectan de indirectamente.
Los síntomas que evidencian que se ha producido el contagio de esta enfermedad consisten en fiebre de entre 38 y 41 grados, intenso dolor de cabeza y fuerte dolor en todo el cuerpo. Este se manifiesta en todo el cuerpo y se acentúa en las pantorrillas.
“La única manera de poder cortar eso es con atención inmediata y posiblemente ya no atención en un primer nivel de salud, sino en un tercer nivel, en un hospital que tenga una unidad de cuidados intensivos”, manifestó.
Espinoza señaló que el tratamiento a seguir comprende la hidratación del paciente, determinar si la afección es leve o moderada y suministrarle antibióticos.
“El médico no debe perder tiempo esperando resultados de análisis y debe dar el tratamiento”, recalcó. “Cuanto más demore el tratamiento, el paciente va a empeorar”, indicó.
Señaló que, si la afección llega a darse en los pulmones, hay más de 50% de posibilidades de que la persona fallezca. Esto puede darse “incluso estando internado en una unidad de cuidados intensivos”, dijo Espinoza.
(FIN) FGM/MAO
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Publicado: 26/3/2026