Giomara Chipana Asparrín convirtió las oportunidades que recibió a través de Beca 18 en un proyecto que hoy brinda soporte emocional a miles de familias en situación de vulnerabilidad en el país.
Su vocación nació del esfuerzo y la empatía. Su madre, quien trabajaba como cobradora de combi hasta altas horas de la madrugada, le inculcó desde pequeña que la educación era el camino para salir adelante. “Ella volvía a casa a las dos de la mañana y a esa hora revisaba mis tareas”, recuerda la joven psicóloga.
Su dedicación le permitió destacar en el colegio y estudiar posteriormente bajo el régimen de internado en la Institución Educativa Cristianía de Chorrillos.

Fue entonces cuando obtuvo Beca 18, del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) del Ministerio de Educación, y pudo estudiar Psicología en la Universidad Científica del Sur.
“La beca fue el puente que necesitaba mi mamá para dejar atrás la pobreza y ver a su hija convertida en una profesional”, afirma Giomara.
Tras graduarse como psicóloga clínica, identificó la necesidad de fortalecer el soporte emocional en colegios públicos y sectores de bajos recursos. En ese contexto, y luego de conocer a un padre de familia que no podía pagar una terapia, decidió ayudarlo. Esa experiencia fue el punto de partida para crear, en 2022, el centro psicológico “Emotiva”.
Actualmente, la organización ha impactado a más de 25,000 familias, capacitado a 18,000 docentes y beneficiado a estudiantes de 85 instituciones educativas. Además, desarrolla charlas y talleres gratuitos y cuenta con alianzas con especialistas de psiquiatría, neuropediatría y otras áreas de la salud.
Emotiva, que comenzó con la atención de una sola familia, cuenta hoy con 23 profesionales, entre ellos cuatro becarios del Pronabec. La institución también trabaja con entidades públicas, municipalidades y empresas para desarrollar proyectos en la Amazonía y zonas rurales del Perú.
Además de dirigir este centro de salud mental, Giomara trabaja como psicóloga en el mismo colegio donde cursó la secundaria, como una forma de retribuir el apoyo recibido.
“Gracias a eso soy psicóloga y tengo un centro que sirve al Perú. Mi familia está feliz porque sabe que el Estado sí da oportunidades para salir adelante”, sostuvo.
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Publicado: 9/9/2026