
Además, gestionó el traslado de los estudiantes hasta Iquitos para que rindieran sus exámenes, un viaje que podía tomar hasta cinco días en lancha.
“Ella fue una luz. Nunca voy a olvidar todo lo que hizo por nosotros”, refiere Nancy al recordar a la maestra que la apoyó académicamente y la animó a seguir. Así, logró obtener una vacante en la carrera de enfermería en la Universidad Cayetano Heredia con sede en Surco, Lima, gracias a Beca 18.
Llegada a Lima
“Lloraba, no me acostumbraba”, señala al evocar los días de su llegada a Lima.
Vivía con familiares y tuvo que aprender sola a movilizarse en una ciudad desconocida. La diferencia académica también fue un golpe duro, pero decidió esforzarse el doble.

Hoy, cursa el segundo año de su carrera y tiene claro su objetivo: regresar a su comunidad para brindar atención en salud.
Su historia es también un mensaje para otros jóvenes. “No tengan miedo de postular, y aprovechen las oportunidades”, dice.
La ministra de Educación, María Esther Cuadros, considera que la historia de Nancy representa el verdadero sentido de programas como Beca 18: transformar vidas y generar oportunidades donde antes no las había.
“Jóvenes de zonas rurales, con talento y esfuerzo, hoy pueden acceder a una educación superior de calidad gracias a este apoyo del Estado”, afirma.
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