Ucayali es no solo el segundo departamento más extenso del Perú, sino también un destino turístico amazónico que alberga en su territorio una importante cantidad de atractivos naturales y paisajísticos que lo pueden convertir en
líder nacional en ecoturismo y turismo sostenible.
A continuación, veamos qué potencial tiene este notable departamento que, el 18 de junio, celebra su 46° aniversario de creación política, para el turismo sostenible y el ecoturismo. Además, repasemos cuáles son sus más destacados atractivos naturales que son de obligada visita.
Ubicación
Situado en la selva central y oriental, el departamento de Ucayali es el departamento más joven del Perú y cuenta con una superficie de 105 097 kilómetros cuadrados, lo que representa el 8.2 por ciento del territorio nacional y es el segundo departamento más extenso. Su capital es la ciudad de Pucallpa que a su vez es la capital de la provincia de Coronel Portillo.

Limita al norte con la región Loreto; al este con la República Federativa del Brasil; al sur con los departamentos de Madre de Dios y Cusco; al suroeste con Junín; y al oeste con los departamentos de Pasco y Huánuco.
Sucursal del paraíso
Ucayali es una paradisiaca región selvática llena de hermosos paisajes naturales y enorme biodiversidad, donde destacan su prodigioso y vasto bosque amazónico, sus enormes y caudalosos ríos, sus impactantes y hermosas cataratas, así como una flora y fauna excepcional.

Como el resto de la Amazonía peruana, en Ucayali la temporada de lluvias se registra de diciembre a abril, mientras que la de escasez de precipitaciones o temporada de verano se produce de mayo a noviembre.
Turismo sostenible
Ucayali es un destino ideal para el desarrollo del turismo sostenible y el ecoturismo, gracias a su espléndida geografía y atractivos naturales, así como a la creciente participación y articulación de esfuerzos de las autoridades, las empresas privadas, la ciudadanía y las comunidades nativas que son cada vez más conscientes de las oportunidades de desarrollo regional y local que ofrece estas modalidades de turismo que armonizan la conservación del medioambiente y el desarrollo económico.
Experiencia exitosa
Un ejemplo de éxito es el que protagoniza la comunidad nativa Sapani, ubicada en el distrito de Raimondi, provincia de Atalaya, departamento de Ucayali, que en abril de este año inauguró oficialmente su nueva ruta turística, una propuesta de ecoturismo que combina naturaleza, cultura y desarrollo sostenible, en beneficio directo de 65 familias y la conservación de más de 5,600 hectáreas de bosques.

Este importante hito forma parte del plan de negocio que impulsa la comunidad con el apoyo del Programa Bosques del Ministerio del Ambiente (Minam) y el financiamiento del Banco Mundial (BM), con el objetivo de posicionar a este territorio indígena como un destino turístico natural y cultural en la Amazonía peruana.

La nueva ruta turística de Sapani ofrece un circuito de 3.7 kilómetros que se inicia en la caseta de ingreso a la comunidad, ubicada a una hora por carretera de la ciudad de Atalaya. Incluye diversos atractivos naturales como la quebrada Sapani, piscinas naturales, la emblemática poza “Boca de Sapo” y un mirador con vista panorámica de la selva y la confluencia de ríos.

Además, los visitantes podrán recorrer senderos ecológicos y disfrutar de servicios turísticos organizados, como un restaurante con gastronomía típica, bungalows para alojamiento y un centro de interpretación con exposición y venta de artesanías asháninka. Este emprendimiento promueve vivencias culturales auténticas, fortaleciendo la identidad del pueblo asháninka y generando oportunidades económicas para sus más de 400 habitantes.
Laguna de Cashibococha
Ubicada a 25 kilómetros desde el centro de la ciudad de Pucallpa, es una gran laguna que por su riqueza ictiológica es ideal para la práctica de pesca deportiva y también se puede realizar paseos en bote.

En sus orillas, se encuentran asentadas diversas comunidades del pueblo indígena Shipibo, como Santa Teresita y San Salvador, que destacan por su bella artesanía de telas pintadas. Cuenta con el canal Cashibococha, que se conecta con la Laguna Yarinacocha. Los establecimientos alrededor de la laguna ofrecen servicios para la práctica de deportes acuáticos y pesca artesanal.
Laguna de Yarinacocha
La visita a Pucallpa no puede finalizar sin apreciar la hermosa laguna de Yarinacocha. De aguas tibias y tranquilas, es un antiguo meandro del río Ucayali creado por el cambio de su curso. En temporada de lluvias, la laguna se une con el río Ucayali a través de canales. Esta unión le da una gran riqueza ictiológica y permite que sus aguas se renueven periódicamente.

En la laguna se puede pescar, esquiar, nadar, remar, observar aves y delfines de agua dulce. Alrededor de la laguna existen hospedajes, albergues y restaurantes. Se puede disfrutar de la gastronomía típica, adquirir frutas de temporada y artesanía. En época de verano se puede visitar la playa Restinga de gran belleza paisajística.
Laguna Pucallpillo
Situada a 1,5 kilómetros al suroeste desde la plaza de Armas de la ciudad de Pucallpa o 40 minutos en auto, esta laguna de aguas tibias y tranquilas alberga peces amazónicos como boquichicos, palometas y bagres.

En sus alrededores abundan aves como la garza blanca y la ceniza, la sharara y los patos silvestres, lo que convierte a Pucallpillo en un excelente lugar para la observación y registro de aves.
Laguna Imiría
A 200 kilómetros al suroeste de la ciudad de Pucallpa o cuatro horas en bote, en el distrito de Masisea, se ubica esta laguna que es ideal para pescar y pasear en bote.

En sus riberas se han asentado diversas comunidades mestizas y nativas de la comunidad indígena shipibo-konibo, quienes contribuyen con su conservación y aprovechamiento sostenible.
Catarata Regalía
Localizada en el distrito de Neshuya, en la provincia de Padre Abad, a una hora de la ciudad de Pucallpa en auto, la catarata de Neshuya es una hermosa caída de agua que se precipita por una pared de roca de 5 metros de alto, con un ancho de 25 metros. Se trata de un afluente de quebradas naturales que desembocan en el río Pindayo.

Al tocar la superficie, esta bella catarata forma una poza de 400 metros cuadrados de diámetro y 4 metros de profundidad, formando un espejo de agua deslumbrante que fascina a los turistas.
Catarata ducha del diablo
Se sitúa en el Boquerón del Padre Abad, en la Cordillera Azul, a 182 kilómetros al sureste de la ciudad de Pucallpa (aproximadamente 3 horas y media en bus) y 22 kilómetros de Aguaytía (a unos 20 minutos en auto).

Esta caída de 105 metros de altura recibe su nombre debido a la caprichosa forma de la roca, pues esta tiene una curiosa forma que asemeja al rostro de un personaje diabólico. Las leyendas locales afirman que se trata del Chullachaqui que, en la mitología amazónica, se define como un demonio que hace tratos con los hombres a cambio de su alma. Los visitantes no solo disfrutan del paisaje y se animan a bañarse en la poza formada por la caída de agua, sino que registran fotos y video de este misterioso rostro tallado por la naturaleza. Durante la visita se acude al mirador de la zona, desde donde podrás observar hermosas caídas de agua que discurren al río Yuracyacu.
Catarata Velo de la novia
Su nombre se origina en una leyenda local, que cuenta que nació del llanto y sufrimiento de una novia indígena en espera de su amado que murió en el fragor de una batalla justo en el día de su boda.

La catarata está rodeada por una exuberante vegetación y cuenta con todos los servicios que un turista moderno puede necesitar: sillas de descanso, servicios higiénicos, duchas e incluso restaurantes. Para visitarla hay que viajar 183 kilómetros al sureste de la ciudad de Pucallpa, a través de la carretera Federico Basadre. El viaje demanda alrededor de 3 horas y media en bus. Luego, hay que cruzar dos puentes, uno de ellos colgante, y caminar unos 5 minutos más hacia la caída de agua. Sus aguas frías y cristalinas inician su descenso en las montañas, a aproximadamente 100 metros de altura. Al llegar a la superficie, forman una poza de aguas verdosas que desembocan en el río Yuracyacu, donde se puede tomar un baño fresco y relajante.
Parque Nacional Sierra del Divisor
Creado oficialmente como área protegida por el Estado en noviembre de 2015, es el tercer parque nacional más grande del Perú y es el complejo montañoso más antiguo ubicado en pleno llano de la Amazonía peruana.

El Parque Nacional Sierra del Divisor posee paisajes espectaculares en la zona fronteriza con Brasil, formando un corredor biológico de más de 3 millones de hectáreas.
Abarca territorios de la provincia de Coronel Portillo, en el departamento de Ucayali, y de las provincias de Ucayali, Requena y Maynas, pertenecientes al departamento de Loreto. Tiene una extensión de 1 millón 354,485.10 hectáreas. Las montañas que conforman la Sierra del Divisor tienen una gran pendiente y originan una divisoria de aguas a más de 900 metros sobre el nivel del mar.
El complejo de conos y colinas de origen volcánico presente en la región Contamana-Abujao-El Divisor constituye el origen de infinidad de pequeñas cuencas que drenan sus aguas hacia el río Ucayali en el Perú y el Yuruá en Brasil. En dicho país existe un complejo de áreas naturales protegidas contiguas al Parque, las cuales forman un corredor biológico de más de tres millones de hectáreas. Geológicamente, la Sierra del Divisor constituye una de las zonas más antiguas de la Amazonía y posee paisajes espectaculares e inaccesibles.

El Parque Nacional Sierra del Divisor presenta zonas poco intervenidas con un alto grado de conservación que abarcan ecosistemas y comunidades biológicas de especies de flora y fauna endémicas y de distribución restringida, lo que la convierte en un área de gran importancia. Así también, posee numerosas caídas de agua, aguas termales y colpas de guacamayos, de gran belleza y atractivo.
La singular situación geográfica del Parque Nacional Sierra del Divisor, con sus montañas aisladas ha generado muchos endemismos. Es decir, en la zona se encuentra especies que solo existen en ese lugar.

Solo en la Sierra del Divisor habita el “ave del divisorius” (Thamnophilus divisorius), también conocida como hormiguero de Acre, en referencia a la vecina región brasilera donde se le registró por primera vez en 2004. Posteriormente esta ave fue encontrada en el Perú.
Existe una alta diversidad biológica en el Parque Nacional Sierra del Divisor. Es así que allí se encuentra el mayor número de especies de primates en el Perú (16 especies). Si se toma en cuenta ambos lados de la frontera, es decir, también el lado brasileño, el número de primates se eleva a 18, lo que representa uno de los más altos registros en el mundo. Destacan el huapo colorado, el mono choro, el coto mono, el machín negro, el pichico, el maquisapa, el machín blanco y el leoncito.

También se ha registrado la presencia de otros mamíferos como la sachavaca, la huangana, el sajino, el hormiguero gigante, el armadillo gigante, así como carnívoros tales como el otorongo, el perro de monte, la nutria de río y el zorro de orejas cortas.

En lo que respecta a aves, existe a la fecha cuatro nuevos registros para la ciencia, de los cuales 3 de ellos se encuentran solo en las alturas de las montañas aisladas. Las especies más representativas son las pavas de monte, el ave del divisorius, guacamayos y otros loros grandes y las garzas.

Entre los anfibios y reptiles destacan la taricaya, el motelo, el caimán o lagarto blanco; diversas ranitas dardo-venenosas, y la especie de gecko más grande de la Amazonía.

En lo que respecta a la flora, existen dos asociaciones vegetales probablemente únicas. La primera incluye bosques enanos y manchales de bromelias terrestres que crece en las cumbres secas de las antiguas formaciones calizas en las sierras de Contamana, Contaya y Jaquerana, en la mitad norte del parque.

La otra asociación crece en los precipicios y en las cumbres de granito antiguo de volcanes muertos, incluyendo el cerro San Lucas, en la mitad sur del Parque Nacional Sierra del Divisor. Ambos tipos de vegetación deben tener docenas de especies de plantas desconocidas para la ciencia, varias de ellas restringidas a Sierra del Divisor.
Rutas turísticas
El Parque Nacional Sierra del Divisor alberga la única región montañosa al este de Ucayali y Loreto que sobresale en la selva baja con elevaciones aisladas como el Cono o Cerro Aguja y San Lucas. No obstante, estos miradores naturales se encuentran en un lugar poco accesible, al sur del área natural protegida.

Por el sector oeste, a 20 kilómetros por una trocha carrozable desde la ciudad de Contamana, se llega a las aguas termales sulfurosas de Aguas Calientes. Además, se puede apreciar una colpa de guacamayos ubicada a 40 kilómetros de Contamana, a la que se llega por un sendero pedestre rodeada de tramos de selva tupida, la cual está cerca de una bella catarata denominada el llanto de la anaconda.
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