Los alimentos destinados a miles de escolares de Amazonas pasan por controles sanitarios antes de ser distribuidos a las instituciones educativas. Una jornada de vigilancia realizada en un almacén de un proveedor en Bagua Grande reunió al personal del Programa de Alimentación Escolar (PAE), de la Dirección Regional de Salud (Diresa) y del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa).
Durante la inspección se evaluaron las condiciones de los productos y se realizaron muestreos y evaluaciones destructivas para verificar sus características físicas y sensoriales. Entre los alimentos revisados estuvieron harina de plátano, arveja partida, frijol panamito, productos lácteos, almidón de maíz, hojuelas de avena y fideos.

La intervención busca evitar que productos que no cumplan las condiciones técnicas y sanitarias lleguen a las aulas. Si los lotes superan las evaluaciones correspondientes, se emite la constancia de liberación y conformidad que permite su posterior distribución.
El caso de Bagua Grande forma parte de las acciones de vigilancia que se desarrollan en Amazonas, donde el Programa de Alimentación Escolar atiende durante 2026 a más de 119,000 estudiantes de 2,351 instituciones educativas públicas de la región. La cifra da cuenta de la magnitud del servicio y del desafío que representa garantizar que los alimentos lleguen en condiciones adecuadas a los escolares.
La propia Diresa Amazonas informó en agosto que las acciones de control sanitario están vinculadas a la atención de más de 119,000 estudiantes, resaltando la importancia de verificar la calidad e inocuidad de los productos antes de su llegada a las instituciones educativas.

En una región donde las brechas sociales y las oportunidades para la población joven continúan siendo un reto, la alimentación escolar representa un componente importante para los estudiantes que diariamente acuden a las aulas.
Según información del INEI, 21.7 % de la población ocupada de 14 a 24 años en Amazonas corresponde a jóvenes, una proporción que se encuentra entre las más altas del país. Esto evidencia la importancia de fortalecer desde las escuelas no solo la alimentación, sino también las condiciones que permitan a los jóvenes continuar estudiando, capacitarse y acceder posteriormente a mejores oportunidades laborales.
En Bagua Grande, ciudad que concentra servicios educativos y comerciales de la provincia de Utcubamba, el control de los alimentos escolares adquiere especial importancia por la cantidad de estudiantes que dependen de este servicio.

La vigilancia de los productos busca que los alimentos destinados a Bagua Grande y al resto de Amazonas cumplan con las condiciones necesarias antes de llegar a las escuelas, en un proceso que involucra controles técnicos y sanitarios.
Con más de 119,000 estudiantes y 2,351 instituciones educativas públicas, el reto para Amazonas no es menor: asegurar que los alimentos que llegan diariamente a las aulas sean aptos para su consumo y contribuyan a que los escolares puedan desarrollar sus actividades educativas en mejores condiciones.
Publicado: 10/9/2026