"Estas vacunas son versiones adaptadas de las vacunas originales Comirnaty (Pfizer/BioNTech) y Spikevax (Moderna) destinadas a atacar la subvariante ómicron BA.1, además de la cepa original de SARS-CoV-2. Las vacunas se adaptan (es decir, se actualizan) para que coincidan mejor con las variantes que circulan", señaló la agencia europea.
Los estudios analizados por los expertos de la EMA antes de dar su respaldo a estas vacunas demostraron que ambos preparados "pueden desencadenar fuertes respuestas inmunitarias" contra BA.1 y la variante original del virus en personas previamente vacunadas con la pauta primaria, y fueron "particularmente eficaces" en proteger contra la subvariante de Ómicron que los preparados originales que se han usado hasta ahora en las campañas de vacunación.
En cuanto a la seguridad, los efectos secundarios que se han observado en los ensayos clínicos con las vacunas adaptadas son comparables a los observados con las originales, por lo tanto "leves y de corta duración", aseguró.
La EMA, que recuerda la importancia de las vacunas adaptadas para combatir la pandemia, puesto que "no es posible predecir cómo evolucionará el virus en el futuro y qué variantes circularán este invierno", enviará ahora sus conclusiones a la Comisión Europea, que tiene la última palabra sobre la aprobación de estas vacunas.
"Otras vacunas adaptadas que incorporan diferentes variantes, como las subvariantes BA.4 y BA.5 de Ómicron, están actualmente bajo revisión por parte de la EMA o se presentarán pronto y, si se autorizan, ampliarán aún más la gama de vacunas disponibles", agrega.