Acoplamiento entre el océano y la atmósfera favorecerán un evento El Niño extraordinario

Se presentaría en los últimos meses de 2026, afirma vocero del Enfen, Luis Vásquez

Las condiciones del mar, que presenta una temperatura elevada, y la atmósfera favorecen la presencia de un evento El Niño de magnitud extraordinaria que se manifestaría con lluvias más intensas..

Las condiciones del mar, que presenta una temperatura elevada, y la atmósfera favorecen la presencia de un evento El Niño de magnitud extraordinaria que se manifestaría con lluvias más intensas..

15:11 | Lima, ago. 17.

Por Moisés Aylas Ortiz

El fenómeno El Niño Costero mantiene una evolución hacia una condición de fuerte a extraordinaria magnitud, debido al fortalecimiento del acoplamiento entre el océano y la atmósfera, la continuidad de ondas Kelvin cálidas y el desplazamiento de aguas cálidas desde el Pacífico central hacia el Pacífico oriental (región 1+2), en el litoral de Perú y Ecuador.

Así lo afirmó hoy el vocero del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), Luis Vásquez. En diálogo con la Agencia Andina explicó que las condiciones actuales también están relacionadas con un anticiclón del Pacífico Sur entre normal y débil, por lo que no se espera que el calentamiento que actualmente presenta el mar disminuya de manera significativa.


“Ya está más claro el acoplamiento entre el océano y la atmósfera. Vemos que va a haber una continuidad de ondas Kelvin cálidas y el desplazamiento de la piscina de agua caliente del oeste hacia el este”, señaló.

Vásquez precisó que la denominación de la intensidad varía según la región y la metodología utilizada. En la región Niño 1+2, asociada al Índice Costero El Niño (ICEN), se utiliza la categoría de El Niño extraordinario para anomalías superiores a 3.5 grados Celsius, mientras que en la región Niño 3.4, utilizada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), se considera un evento muy fuerte cuando las anomalías superan los 2 grados Celsius.

Similitudes y diferencias con El Niño de 1997-1998


Respecto a los antecedentes históricos, el vocero del Enfen indicó que el actual evento presenta algunas similitudes con el ocurrido en 1997-1998, aunque advirtió que cada episodio de El Niño tiene características propias.

“Todos los eventos El Niño son diferentes. Hay momentos que se parecen o en algunas variables son similares y en otras no”, explicó en declaraciones a la Agencia Andina.

Una de las coincidencias está relacionada con el momento en que ambos eventos alcanzarían su máxima magnitud, pues el escenario actual apunta a que el pico se produciría entre noviembre, diciembre y posiblemente enero. También existe similitud en cuanto a la extensión temporal del fenómeno.


No obstante, Vásquez remarcó que todavía no es posible afirmar que el actual evento vaya a alcanzar los mismos valores registrados durante 1997-1998, debido a que continúa en proceso de evolución.

“Pueden ocurrir eventos que puedan contrarrestar ese calentamiento y no llegar a valores tan altos como el 97-98. Baja la probabilidad, pero no se descarta”, sostuvo.

Probabilidad de una condición extraordinaria


El especialista explicó que las variables oceánicas y atmosféricas continúan mostrando condiciones favorables para el fortalecimiento del fenómeno. Entre ellas mencionó el calor acumulado en el océano, las ondas Kelvin y el acoplamiento entre el océano y la atmósfera.

De acuerdo con el escenario presentado por el Enfen, la probabilidad de que El Niño Costero evolucione hacia una condición extraordinaria alcanza 52 % en agosto y aumenta hasta 55 % en octubre, para luego disminuir progresivamente hasta alrededor de 10 % en mayo.


En ese contexto, señaló que los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre son los de mayor probabilidad para alcanzar las condiciones más cálidas, tanto en la región Niño 1+2 como en el Pacífico central, con la posibilidad de que el máximo se extienda hasta enero.

Lluvias más intensas desde noviembre


El calentamiento del océano tendrá también consecuencias sobre las precipitaciones, debido a que las temperaturas más elevadas favorecen una mayor evaporación y, por tanto, un incremento de la humedad disponible en la atmósfera.

Vásquez explicó que normalmente algunas lluvias comienzan a registrarse desde septiembre, pero que el aporte adicional de humedad asociado al calentamiento del mar podría generar un incremento más claro de las precipitaciones desde noviembre.

Los mayores volúmenes podrían presentarse durante febrero y marzo, meses que estadísticamente concentran las mayores lluvias.

“Como ya el suelo está saturado, entonces hay mayores caudales. El suelo, como está saturado, puede haber deslizamientos o huaicos”, advirtió.

Costa norte y posible extensión hacia la costa central


El impacto de las lluvias dependerá de la magnitud que alcance el fenómeno. Según Vásquez, ante un escenario de El Niño fuerte las precipitaciones se concentrarían principalmente en Tumbes, Piura y Lambayeque.

En caso de que el evento alcance una condición extraordinaria, las lluvias podrían extenderse también hacia la costa central, incluyendo Áncash y Lima, y posiblemente Ica, aunque aclaró que la distribución de las precipitaciones no necesariamente será uniforme a lo largo del litoral.

“Hay que recordar que a veces llueve en Piura, pero no llueve en Lima, o se alternan los periodos de lluvia”, precisó.

Riesgo de huaicos e inundaciones


El especialista destacó que el riesgo no estará determinado únicamente por la intensidad de las lluvias, sino también por el nivel de saturación de los suelos.

Vásquez explicó que, aunque los volúmenes de precipitación comiencen a disminuir después de marzo, la acumulación de agua en los meses previos puede mantener elevados los caudales y favorecer deslizamientos y huaicos, debido a que el suelo pierde capacidad de infiltración y una mayor cantidad de agua termina escurriendo por la superficie.

Por ello, consideró que las autoridades deben tomar como referencia el escenario de mayor impacto para adoptar medidas preventivas.

“Como gestor de riesgo, con la información que me proporcionaría el ENFEN, yo tomo lo que mayor impacto me puede causar”, afirmó. En ese sentido, ante un pronóstico que contempla la posibilidad de una condición extraordinaria, recomendó adoptar las máximas precauciones.

El Niño Costero podría extenderse hasta mayo


Vásquez explicó que el actual episodio podría prolongarse hasta mayo de 2027, aunque con una disminución progresiva de su intensidad a partir de los primeros meses del próximo año.

Según el escenario actual, la condición cálida comenzaría a perder fuerza después de alcanzar su máxima intensidad hacia fines de 2026 e inicios de 2027, hasta aproximarse gradualmente a una condición neutral.

Precisó que el cambio no será brusco y que todavía podrían registrarse precipitaciones durante mayo, aunque con volúmenes progresivamente menores. El riesgo, explicó, estará condicionado también por la saturación previa de los suelos.

Déficit de lluvias en el sur andino y Amazonía


El escenario de El Niño en el Pacífico central también tendría efectos diferentes en otras partes del país. Vásquez señaló que podría presentarse un déficit hídrico en la Sierra Sur, el Altiplano y parte de la Amazonía, acompañado de menores precipitaciones y bajos caudales.

De esta manera, mientras la costa podría enfrentar un incremento de las lluvias y sus peligros asociados, otras regiones del país podrían afrontar condiciones más secas.

Impacto en pesca y otros sectores


El fenómeno ya genera impactos en diferentes actividades productivas, entre ellas la agricultura, debido al estrés térmico, y la pesca.

En el caso de la anchoveta, Vásquez señaló que el impacto es moderado a fuerte y consideró difícil que las condiciones del recurso se normalicen durante este año.

Sin embargo, indicó que también se observa la presencia de otras especies, como la sierra, túnidos y samasa, que pueden representar alternativas para el sector pesquero.

Asimismo, destacó que el Ministerio de la Producción, mediante el Instituto del Mar del Perú (Imarpe), desarrolla una prospección denominada Eureka, con apoyo de embarcaciones pesqueras, para evaluar las condiciones ambientales y la distribución de los recursos a lo largo del litoral peruano, dentro de las 50 millas náuticas.

Ondas Kelvin cálidas continuarán llegando


Por último, Vásquez informó que una onda Kelvin cálida está llegando durante agosto y que se prevé la llegada de otras durante septiembre y posiblemente octubre, lo que constituye uno de los factores que continuará siendo monitoreado por el Enfen.

En ese contexto, el vocero subrayó la importancia de que los sectores productivos y las autoridades utilicen la información proporcionada por el Enfen para fortalecer sus acciones de gestión del riesgo ante el escenario de un posible El Niño Costero de magnitud fuerte a extraordinaria.

Más en Andina:


(FIN) MAO

Publicado: 17/8/2026