491 Aniversario de Lima: dulces de antaño que siguen conquistando paladares

Postres peruanos de antaño. Foto: ANDINA/Difusión.

Postres peruanos de antaño. Foto: ANDINA/Difusión.

10:03 | Lima, ene. 18.

¡Lima está de aniversario! La capital peruana celebra 491 años de historia, tradición y cultura, marcados también por una gastronomía que ha conquistado al mundo. Dentro de esta vasta oferta culinaria, los dulces tradicionales limeños ocupan un lugar especial, pues no solo han deleitado paladares por generaciones, sino que también forman parte de la memoria y la identidad de la ciudad. Conoce algunos de los postres más emblemáticos de antaño y el origen de su inconfundible sabor.

Picarones


Este tradicional dulce limeño se remonta a la época virreinal. Inspirados en los buñuelos traídos por los españoles, los picarones fueron adaptados con ingredientes locales como el camote y el zapallo. De esta fusión nació un postre único que pronto se convirtió en infaltable en celebraciones religiosas y festividades populares de Lima y otras regiones del país.


Con el tiempo, dejaron de ser un postre exclusivo de fiestas para convertirse en una delicia cotidiana presente en calles y ferias limeñas. Su encanto radica en la combinación de una masa ligera y esponjosa, crujiente por fuera y suave por dentro, bañada con miel de chancaca aromatizada con canela y clavo de olor.


Suspiro a la limeña


Este postre fue creado por Amparo Ayarza, esposa del poeta José Gálvez Barrenechea, quien al probarlo lo describió como “el suspiro de una mujer limeña”, dando origen a su nombre. Elaborado a base de manjar blanco y coronado con un delicado merengue al oporto, el suspiro a la limeña se convirtió en un símbolo de dulzura y tradición.


Su origen se remonta a inicios del siglo XIX, aunque muchos de sus ingredientes llegaron desde España durante la época colonial. Su textura suave y su sabor equilibrado lo han convertido en uno de los postres más representativos de Lima.

Sanguito


El sanguito, también conocido como sango, es uno de los dulces más antiguos del Perú. Su nombre proviene del quechua sanku, que significa masa de maíz cocida con poca agua. De origen prehispánico, este dulce se elaboraba inicialmente solo con harina de maíz, pero durante la colonia incorporó ingredientes de influencia afroperuana como azúcar o chancaca, pasas y canela.


Según el Diccionario de Gastronomía Peruana Tradicional de Sergio Zapata Acha, el sango se consumía en toda la costa peruana. Fue muy popular en el siglo XIX y vendido por las pregoneras que menciona Ricardo Palma en sus Tradiciones Peruanas. Hoy es un dulce cada vez más difícil de encontrar.

Mazamorra morada


De raíces prehispánicas, la mazamorra morada evolucionó a partir del ishkupcha, un postre ancestral elaborado con maíz. Con la llegada de ingredientes como canela, clavo de olor y frutas, la receta se transformó hasta consolidarse con el maíz morado como protagonista.


Se prepara a base de chicha morada, obtenida al hervir el maíz con especias y cáscara de piña, a la que se añade azúcar, frutas y harina de chuño para espesar. Además de su sabor inconfundible, destaca por sus propiedades nutricionales, ya que el maíz morado contiene antocianinas beneficiosas para la salud.


Ranfañote


Conocido como el “manjar de los pobres”, el ranfañote es uno de los postres más antiguos del Perú. Surgió durante el Virreinato a partir de la costumbre de los esclavos de remojar pan duro en miel de caña. Está elaborado con pan tostado, miel de chancaca, coco rallado, frutos secos y especias, a los que se añaden trozos de queso que generan un interesante contraste de sabores.


Aunque fue considerado un dulce “ordinario” por la clase alta, hoy es valorado como una joya de la repostería tradicional limeña.

Arroz con leche


Aunque sus orígenes se remontan a las culturas árabe y española, la versión conocida actualmente fue creada en el Perú como resultado del mestizaje culinario durante la época colonial. Ingredientes europeos como el arroz, la leche y el azúcar se combinaron con técnicas locales para dar vida a este clásico postre, mencionado incluso por Ricardo Palma en Tradiciones Peruanas.


Bola de oro


La historia de la bola de oro se origina en la influencia árabe en la cocina española, particularmente en Al-Ándalus. Esta tradición llegó al Perú durante la conquista y fue perfeccionada en conventos como La Encarnación, Santa Catalina y Santa Clara.

El postre consiste en un bizcochuelo relleno de mermelada de albaricoque y manjar blanco, cubierto con pasta de mazapán y decorado con frutas. Tradicionalmente se prepara para celebraciones especiales como matrimonios, bautizos y primeras comuniones.

Encanelado


De origen español, el encanelado fue elaborado inicialmente en conventos por monjas durante la época colonial. Con la introducción de ingredientes como la leche, la harina y el azúcar, se fusionaron productos europeos con insumos locales, dando origen a este postre de textura suave y esponjosa.

La canela es su ingrediente principal y no solo aporta sabor, sino también propiedades digestivas y beneficios para la salud.


Camotillo


El camotillo surgió en la época colonial como una versión más refinada del tradicional dulce de camote, alimento fundamental desde tiempos preincaicos. Fue creado en los conventos y destinado principalmente a la clase media. Muy popular en el siglo XIX, este dulce destaca por su sabor intenso y su arraigo en la tradición peruana.

Cocadas


Elaboradas inicialmente por monjas en los conventos durante la época virreinal, las cocadas están hechas a base de coco rallado, leche y azúcar. Su venta se popularizó gracias a los pregoneros, quienes las ofrecían en las calles con característicos cantos, según relata Ricardo Palma.

El coco, ingrediente estrella de este dulce, es reconocido por sus propiedades energéticas y rehidratantes.

Guargüero


Postre tradicional del sur del Perú, especialmente de Moquegua, el guargüero consiste en una masa frita en forma tubular rellena de manjar blanco o natilla y espolvoreada con azúcar en polvo. Su preparación varía según la región, destacando la presentación cusqueña en forma de torre adornada con la bandera del Perú.

Champús


El champús es un postre de origen colonial cuyo nombre proviene del quechua chapusca (mezcla). Se prepara a base de harina de maíz, frutas como piña, manzana, membrillo y guanábana, además de mote. Antiguamente era vendido por los pregoneros y sigue siendo una preparación tradicional en diversas regiones del país.


Arroz zambito


Derivado del arroz con leche, el arroz zambito incorpora chancaca, pasas y pecanas, lo que le da su característico color oscuro y sabor profundo. Su nombre proviene precisamente de este tono marrón que lo distingue.


Frejol colado


Típico de Lima e Ica, el frejol colado es un dulce mestizo de la época colonial. Se elabora con frejol sancochado, azúcar, leche, canela y clavo de olor. Su nombre proviene del antiguo método de preparación, en el que el frejol era colado a través de un mantel para obtener una pasta suave, conocida como “colado”.


Estos dulces tradicionales no solo endulzan el paladar, sino que también narran la historia de Lima, reflejando la fusión de culturas que dieron forma a su identidad. En su aniversario, la capital celebra también esta herencia culinaria que sigue viva en cada bocado.


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(FIN) ICI/LIT
JRA

Publicado: 18/1/2026