Por Dany SeminarioAnte el incremento de las temperaturas en la costa peruana por la llegada del verano, existen personas que son más propensas a sufrir golpes de calor o deshidratación, efectos que se vuelven más frecuentes en esta época del año. En esta nota te contamos quiénes son y qué cuidados deben tener en cuenta.
En esta época de verano se vuelve más frecuente situaciones de emergencia como el golpe de calor que se caracteriza por la elevación excesiva de la temperatura corporal (más de 40 °C) causado por un fallo en el sistema de regulación, que tiene el objetivo de lograr la homeostasis (equilibrio interno del cuerpo).
Esta emergencia genera síntomas como confusión, piel caliente y seca (o sudoración intensa), náuseas, vómitos, y pulso acelerado. Este cuadro excesivo de temperatura puede generar daño multiorgánico (comprometer otros órganos) y posteriormente la muerte de la persona si no logra bajar su temperatura interna inmediatamente.
Otra situación de peligro es la deshidratación, una condición donde la persona pierde más líquido (agua y electrolitos) de los que ingiere, debido al calor intenso y la sudoración, afectando funciones vitales. Algunas señales de alerta comunes son: sed, boca seca y orina oscura, y puede ser grave si no se repone el agua.
Recomendaciones para la población vulnerable
Ante los efectos de la deshidratación y el golpe de calor provocado por el calor intenso del verano, existen poblaciones vulnerables como los bebés, niños, adultos mayores y adultos con enfermedades de la piel, para quienes no es recomendable una exposición directa a los rayos ultravioletas.
En diálogo con la Agencia Andina, el jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital María Auxiliadora del Ministerio de Salud (Minsa), Aldo Linares Liendo, señaló que cuando se menciona a los grupos vulnerables se debe tener en cuenta el rango de edad.
En el caso de los bebés, enfatizó que no es recomendable que un bebé con menos de 6 meses de vida tenga una exposición directa al sol.
"Ellos tienen una piel muy delgada, por lo cual tienen mayor riesgo de quemaduras, de deshidratación e incluso de presentar fiebre", dijo.
Recomendó a las madres que si se presenta esta situación, la hidratación con bebidas no azucaradas es vital para evitar la deshidratación en el menor.
Al respecto de los niños, el especialista mencionó que a mayor exposición del sol mayores daños a la piel, como pueden ser las quemaduras, las cuales aumentan la probabilidad de tener cáncer a la piel en la etapa adulta.
"Para evitar esto es recomendable bloqueadores que estén por encima del FPS 30 (factor de protección solar) y replicarlo cada 2 a 4 horas, como mínimo, independiente de si se expone al sol o no", recomendó.
Para los adultos y adultos mayores, advirtió que existe una disminución de sed en ellos, lo que puede agravarse con la ola de calor, provocando una deshidratación silenciosa. Para esta población, recomendó no exponerlos al sol entre las once de la mañana y las cuatro de la tarde.
También sugirió usar bloqueadores con la misma frecuencia que los niños.
"Son poblaciones que por sus edades suelen consumir medicamentos habitualmente como los diuréticos (que sirven para orinar con mayor frecuencia) y esto puede agravar la deshidratación", explicó.
Por último, en el caso de las personas que sufren de alguna enfermedad en la piel, como lupus, psoriasis, antecedentes de cáncer en su familia, rosácea, el experto del Minsa destacó la necesidad de que este grupo vulnerable use protector solar, sombrero con ala ancha, evite el sol al mediodía y no utilice ropa oscura porque retiene más calor.
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Publicado: 7/1/2026