En el marco de la emergencia por el fenómeno El Niño Costero, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, a través del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (Otass), continúa articulando acciones de respuesta rápida para atender a la población afectada por las lluvias intensas en la región Tumbes.
En ese sentido, se supervisó el funcionamiento del SARE El Beso, así como de los equipos y la maquinaria desplegada. También se verificó que las tres motobombas y un camión trasvasador se encuentran operativos. Adicionalmente, se coordinó la operatividad de una motobomba de 8 pulgadas para succionar las aguas pluviales empozadas, protegiendo así las viviendas y reduciendo riesgos.

Asimismo, en la quebrada Los Ficus se verificó la ejecución de labores con maquinaria pesada del Programa Nuestras Ciudades (PNC) del MVCS, cuatro volquetes y una excavadora tipo oruga, para retirar el lodo acumulado por las lluvias y despejar las vías. Esto permite recuperar el tránsito en la zona y facilitar el paso seguro de vecinos, vehículos y servicios de emergencia.
“Hemos delegado al titular del Otass para que se encargue de dar continuidad a las labores de limpieza y, sobre todo, de prevención, en la ciudad de Tumbes. Estamos coordinando permanentemente acciones concretas para reducir los efectos del fenómeno El Niño Costero y cuidar la vida de los tumbesinos”, sostuvo el ministro de Vivienda, Wilder Sifuentes Quilcate.
El presidente ejecutivo del organismo técnico, en su calidad de coordinador de emergencia del sector Vivienda en la región fronteriza, sostuvo reuniones de trabajo con el alcalde provincial de Tumbes, la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la Defensoría del Pueblo y el Ejército del Perú para articular conjuntamente a fin de brindar atención a las familias de sectores vulnerables.

En paralelo, se constató que se continúan realizando trabajos preventivos de descolmatación en la calle 7 de junio, en el A. H. Las Malvinas, donde se ha destinado un hidrojet para intensificar la limpieza y el desatoro de buzones y redes de alcantarillado, retirando residuos y sedimentos que puedan generar obstrucciones durante las lluvias.
Las acciones de monitoreo y supervisión también se extienden al sistema de agua potable, verificando la operatividad de las plantas de tratamiento como La Peña y Los Cedros, para que las familias continúen recibiendo el suministro durante la emergencia.
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