La ciudad de Trujillo, capital de la región La Libertad, registró 3,888 accidentes de tránsito durante el 2025, en su mayoría vinculados a errores humanos que pudieron evitarse, según el balance anual de la Subgerencia de Seguridad Vial de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT).
De acuerdo con el reporte técnico,
978 siniestros fueron clasificados como accidentes de tipo I, es decir, eventos que ocasionaron únicamente daños materiales en vehículos o infraestructura vial, como postes y muros. Asimismo, se contabilizaron 1,102 accidentes de tipo II, en los que hubo personas heridas, pero sin lesiones que comprometieran su vida ni dejaran secuelas permanentes.

El informe precisa además que
se produjeron 914 accidentes de tipo III, caracterizados por lesiones graves o con secuelas en conductores o pasajeros. A ello se suman 894 siniestros de tipo IV, categoría que implica al menos una víctima mortal.
Sensibilización y prevención
Frente a este escenario, la Subgerencia de Seguridad Vial informó que ha intensificado su estrategia de prevención mediante campañas de sensibilización en zonas con alta circulación de peatones y conductores. Estas acciones incluyen charlas educativas, así como la distribución masiva de material informativo orientado a alertar sobre las principales causas de accidentes, entre ellas la imprudencia del conductor, la distracción del peatón, el exceso de velocidad y la conducción en estado de ebriedad.

Como parte del despliegue, el equipo técnico interviene espacios vinculados al sistema de transporte urbano para reforzar mensajes preventivos de manera permanente. Funcionarios municipales colocan afiches en el interior de micros y combis para promover el respeto a las normas de seguridad vial entre conductores, cobradores y pasajeros.

La campaña también se extiende a terminales de transporte, donde se capacita a choferes y cobradores, así como a grifos y estaciones de servicio, donde se difunden mensajes preventivos en puntos de abastecimiento. De igual forma, en mercados y licorerías se instalan avisos que advierten sobre los riesgos de la imprudencia y del consumo de alcohol al volante, como parte de una estrategia integral para reducir la siniestralidad vial en la provincia.