Tener temblores en el cuerpo no significa automáticamente padecer de Parkinson o un diagnóstico parecido, informó el neurólogo Rafael Suárez Reyes, jefe del Departamento de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas. Para dar con el diagnóstico correcto, afirma, se requiere evaluar la historia clínica del paciente y realilzar un examen neurológico completo.
El temblor esencial es el trastorno del movimiento involuntario más común, puede manifestarse en niños como en adultos mayores.
Aparece principalmente al realizar acciones cotidianas con las manos, como escribir, comer, beber, abotonarse la ropa o sostener objetos, llegando a interferir con el trabajo, los estudios y las relaciones sociales.
De otro lado, el Parkinson, genera también temblores pero cuando la persona está en reposo, los cuales pueden estar acompañados de rigidez, lentitud de movimientos y problemas de equilibrio.
“Es crucial diferenciarlos (ambas patologías), ya que no todo temblor es Parkinson o temblor esencial; el consumo de ciertos medicamentos, las alteraciones metabólicas y los problemas tiroideos también pueden desencadenar este síntoma”, precisó.
Respecto al tratamiento, el Dr. Suárez explicó que este se personaliza según el impacto en la vida del paciente, su edad y sus enfermedades preexistentes.
Las opciones varían desde medicamentos seleccionados y específicos para cada enfermedad, hasta terapias de estimulación no invasiva o procedimientos quirúrgicos en centros especializados para los casos más graves y de difícil control.
Finalmente, el neurólogo recomendó acudir al especialista ante cualquier temblor persistente en manos, cabeza o voz, sin asumir que es un cambio normal por la edad. Aconsejó vigilar el equilibrio, cuidar el sueño, controlar el estrés, realizar actividad física regular y evitar el exceso de cafeína, el alcohol y los fármacos que agraven la condición.
Publicado: 11/9/2026