Las lluvias intensas que se registran en la región Áncash continúan generando emergencias en distintas provincias, dejando hasta el momento dos personas fallecidas, según el más reciente reporte del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER).
El caso más reciente se produjo en la provincia de Huari. Las
fuertes precipitaciones pluviales causaron el derrumbe de un cerro que afectó la vía departamental AN-108, en el tramo Aczo - Masin, en el distrito de Cajay. El deslizamiento, que cubrió aproximadamente 40 metros de la carretera, provocó la interrupción total del tránsito vehicular.
Durante las labores de limpieza en la zona, una persona identificada con las iniciales L.L.H. (57) perdió la vida tras ser impactada por una roca, convirtiéndose en la segunda víctima mortal asociada a las lluvias intensas en esta parte del país.
En lo que va del año se han reportado 603 emergencias en Áncash a causa de las precipitaciones. De acuerdo con la evaluación de daños del COER Áncash, más de 3,300 personas han resultado afectadas y al menos 805 damnificadas, mientras que ocho personas han resultado heridas.
En cuanto a viviendas, se reportan 1,481 afectadas, 218 inhabitables y 70 destruidas, reflejando el impacto directo de las lluvias sobre las familias más vulnerables. Asimismo, la emergencia ha comprometido infraestructura pública, con 325 instituciones educativas y 43 establecimientos de salud afectados, además de daños en iglesias, locales comunales y espacios deportivos.

Las precipitaciones también han generado severas afectaciones en vías de transporte, con más de 6,800 metros de vías nacionales dañadas, así como carreteras departamentales y vecinales comprometidas. A ello se suman 27 puentes afectados y seis destruidos, dificultando el acceso a diversas localidades.
Las provincias más afectadas por estas emergencias incluyen Huari (73 casos), Bolognesi (57), Yungay (53), Mariscal Luzuriaga (50) y Huaraz (47), donde se concentra el mayor número de eventos asociados a lluvias intensas, deslizamientos y derrumbes.

Las autoridades regionales continúan monitoreando la situación y coordinando acciones de respuesta, mientras las lluvias persisten y mantienen en alerta a gran parte del territorio ancashino.