A nivel global, entre el 60% y 65% del patrimonio de las familias de alto poder adquisitivo se administra a través de un gestor profesional, en América Latina, esa cifra no llega ni al 7%, según Ignacio Aramburú, head of Wealth management de Credicorp Capital.
Asimismo, enfatizó que detrás de esa brecha entre América Latina y el resto del mundo, hay un factor más humano que técnico.
"El 75% de confianza es un tema humano, es lo que más valoran los inversionistas. Y el segundo factor es que te conozcan: cómo funciona tu negocio, en qué universidad está tu hijo, cómo se llama tu gato. Tiene que haber esa confianza", explicó Aramburú.
Asimismo, refirió que la inteligencia artificial ya se usa para resumir información compleja, sin reemplazar el trato humano del asesor.
Así lo manifestó Aramburú durante su participación en el Perú Wealth Management Summit 2026, organizado por El Dorado Investments.
En el encuentro empresarial se señaló que para las familias de alto patrimonio, medir el éxito de una gestión solo por la rentabilidad del portafolio se ha vuelto insuficiente.
“La generación de valor hoy pasa por cuatro frentes distintos: hacer crecer el capital, ordenar la toma de decisiones, protegerlo de riesgos y prepararlos para que sobrevivan a la siguiente generación”, sostuvo Patricia Dibós, Country Head of Asset Management & Global Wealth de BBVA.
El primer frente, explicó Dibós, es el más evidente: preservar y hacer crecer el portafolio con una diversificación adecuada al perfil de riesgo de cada familia, cuidando la liquidez y la eficiencia en costos.
Pero el segundo, sostuvo, es igual de determinante y suele pasar desapercibido: ayudar al cliente a ordenar la complejidad de su contexto financiero, familiar y patrimonial para que tome mejores decisiones, desde cuánta liquidez mantener hasta cuándo diversificar una posición muy concentrada en la empresa familiar.
Los otros dos frentes, dijo, son proteger al patrimonio mediante una adecuada gestión de riesgos, incluyendo herramientas de seguros, y preparar a las siguientes generaciones para que entiendan la responsabilidad detrás del legado que van a recibir.
"El gran punto de partida es la diversificación. No es simplemente tener inversiones en muchos fondos, sino no tener una dependencia excesiva a un país, un sector o una clase de activo. Es tener pesos y contrapesos que nos ayuden a sostener mejor la gestión y enfrentar mejor los ciclos a la baja que siempre se van a dar", afirmó Dibós, quien participó en el panel "Creación de Valor en la Gestión de Alto Patrimonio".
Diversificación a largo plazo
La lógica de diversificar las inversiones también se traduce en apostar por activos que no dependen de los vaivenes de los mercados tradicionales.
Para Freddy Salcedo, director ejecutivo de Conexa Financial Group, los alternativos, como la deuda privada y la infraestructura, ya no son una moda pasajera, sino una pieza permanente en el portafolio de las familias de alto patrimonio, que además necesitan activos de alta duración que las acompañen en el retiro.
"Los mercados pueden subir o bajar, pero los activos alternativos han llegado para quedarse", sostuvo Salcedo.

Confianza
Por su parte, Steve Ocampo, CEO y fundador de S4 Inteligencia Financiera, planteó que la confianza debe sostenerse sobre una estrategia integral que conecte a la familia, la empresa y el patrimonio bajo una sola dirección, ya que gestionarlos por separado termina generando ineficiencias.
La incertidumbre, lejos de alejar a los clientes de sus asesores, incrementa la demanda de este tipo de acompañamiento especializado, según Bruno Ghio, CEO de Allié Family Office.
El ejecutivo recordó que durante la pandemia más familias buscaron contratar gestores pese a las comisiones, ante la necesidad de reducir su exposición al riesgo, y advirtió que mudar el dinero al extranjero no garantiza por sí solo una cartera diversificada.
Esa misma confianza, dijo Ghio, es la que permite preparar mejor a la siguiente generación.
"Las familias que han traído a sus hijos a las reuniones, entre los 30 y 35 años, han logrado una transferencia de capacidades y recursos mucho más efectiva", afirmó.
Pese a los avances, tanto Ghio como Salcedo coinciden en que el reto pendiente en la región es la distribución. El mercado de family offices ya está establecido, con especialistas en real estate y alternativos, pero las alianzas de distribución con la banca siguen siendo limitadas.
"El mercado de advisory es cada vez más profesional. Estamos fomentando de manera intensiva los activos alternativos que impactan en Perú que deberían pesar entre 10% y 20% de los portafolios", puntualizó Salcedo.
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(FIN) NDP / MDV
Publicado: 31/8/2026