Tener varios negocios bajo una misma compañía no garantiza que estos generen más valor en conjunto. Solo el 30% de las grandes empresas analizadas por Boston Consulting Group (BCG) alcanza una valoración superior a la que tendrían sus unidades de negocio por separado.
El estudio, que evaluó a 594 compañías de distintos sectores entre 2015 y 2024, concluye que las empresas que generan más valor destacan por su capacidad para decidir dónde invertir y cuándo reasignar recursos, en lugar de distribuirlos de manera uniforme entre sus negocios.
Estas compañías también registran mejores retornos sobre sus inversiones y un crecimiento más rápido de sus activos. Sin embargo, esto no significa que destinen automáticamente más capital a las unidades que generan mayores ingresos o que tuvieron un mejor desempeño en el pasado.
Para las empresas peruanas, el desafío está en priorizar las inversiones según su potencial futuro y no limitarse a aumentar los presupuestos de manera proporcional o tomando como referencia los montos del año anterior, señaló Joaquín Valle Del Olmo, Managing Director & Senior Partner de BCG.
¿Cuándo cambiar de rumbo?
El análisis también muestra que las compañías con mejores resultados no necesariamente recortan sus inversiones cada vez que un negocio atraviesa dificultades. En cambio, evalúan si los problemas son temporales o responden a un deterioro más profundo.
Cuando una unidad de negocio acumula tres años consecutivos de caída en el retorno sobre sus activos, las empresas con mejor desempeño reducen su inversión aproximadamente en la mitad de los casos. En las compañías con resultados menos favorables, el recorte se produce en cerca de siete de cada diez casos.
Esto responde a que un negocio con resultados débiles todavía puede tener potencial, conservar clientes o aportar recursos y capacidades importantes para la compañía. Por ello, una caída en el desempeño no implica necesariamente que deba reducirse la inversión.
“Una buena asignación de capital no consiste únicamente en saber dónde invertir más; también requiere saber cuándo sostener una apuesta y cuándo cambiar de rumbo. En un entorno de mayor incertidumbre, reaccionar automáticamente ante un mal resultado puede destruir valor”, indicó Valle Del Olmo.
El ejecutivo agregó que las empresas en Perú deben distinguir entre una dificultad coyuntural y un deterioro estructural, con criterios claros para tomar decisiones y evitar que estas dependan únicamente de los resultados más recientes.
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(FIN) NDP/GDS
Publicado: 24/10/2026