El director del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) en Piura, Jorge Luis Carranza Valle, alertó que existe una alta probabilidad de que el norte del país afronte lluvias de fuerte intensidad desde noviembre de este año hasta el verano de 2027, escenario asociado a un posible fenómeno de El Niño.
En declaraciones a TV Perú, el especialista explicó que los reportes internacionales, especialmente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (
NOAA), muestran un incremento sostenido en la probabilidad de ocurrencia de lluvias intensas en la denominada zona 1+2, correspondiente al litoral norte peruano y ecuatoriano.

“Las probabilidades de este fenómeno venían siendo de 10 % y 20 %, pero hoy tenemos un escenario del 63 % de tener
lluvias hasta de fuerte intensidad que afectarían a la parte norte del país”, aseveró.
Carranza indicó que el aumento de la probabilidad también incrementa el riesgo de precipitaciones por encima de los valores normales durante el verano de 2027.

“Cuando crece la probabilidad, también crece la actividad pluviométrica, superando incluso los valores normales de precipitación para el verano del 2027”, subrayó.
Lluvias desde noviembre
Destacó que, a diferencia de eventos anteriores, las autoridades cuentan ahora con información técnica con varios meses de anticipación, lo que permitiría adoptar medidas preventivas.

“La diferencia con otros años es que ya tenemos una información técnica muy importante para la toma de decisiones, no a falta de uno o dos meses, sino con más de seis meses de anticipación”, manifestó.
¿Cómo identificar lluvias asociadas al Niño?
Carranza explicó que las lluvias vinculadas al fenómeno de El Niño se caracterizan por superar ampliamente los niveles habituales registrados durante el verano en Piura y otras regiones del norte.
“Estas lluvias presentan acumulados de 70 u 80 milímetros, como ya ocurrió en anteriores eventos del Niño”, detalló.
Añadió que este tipo de precipitaciones suele estar acompañado por temperaturas elevadas y ocasiona aniegos, inundaciones y un incremento de la vulnerabilidad urbana y rural.
“El tiempo ya nos ha dado muchas lecciones, especialmente en el norte del país, donde estas lluvias muy fuertes originaron inundaciones en gran parte de la ciudad”, recordó.
Piura sigue vulnerable
El funcionario reconoció que Piura continúa siendo una de las regiones más vulnerables frente a un eventual episodio de lluvias extremas, especialmente tras los graves daños ocasionados por el fenómeno de El Niño costero de 2017.
Entre las zonas de mayor riesgo mencionó a Catacaos y el Bajo Piura, sectores históricamente expuestos a inundaciones y desbordes del río Piura.
“Piura no está preparada y específicamente la parte baja, como Catacaos, periódicamente siempre es expuesta a estos eventos naturales”, advirtió.
Carranza aseguró que el Senamhi mantiene coordinación permanente con autoridades y medios de comunicación para difundir las alertas y promover acciones de prevención.
“Nosotros mantenemos una comunicación directa con las autoridades y los medios para llegar mucho más lejos con esta información y estar mejor preparados para afrontar este periodo de lluvias”, puntualizó.
Por último, el vocero del Senamhi Piura reiteró el llamado a las autoridades locales y regionales para ejecutar medidas de prevención y no esperar a último momento ante un escenario que podría repetirse con características similares a las registradas en 2017.
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