El rápido envejecimiento de la población implica que hay más personas retirando fondos de los sistemas públicos de pensiones y menos contribuyendo a ellos.
La jubilación no es una decisión fácil de tomar. Luego de prácticamente una vida dedicada al trabajo, llega el momento en que toda persona busca retirarse y disfrutar sus siguientes años de las rentas generadas por su actividad laboral.
De acuerdo con el índice global de jubilación (GRI) 2026 de la consultora Natixis IM, nadie sabe cuánto tiempo vivirá; nadie sabe cuánto costarán las cosas; nadie sabe a qué trastornos sanitarios, económicos o medioambientales se enfrentará a lo largo del camino.
Ante la falta de datos para obtener una respuesta precisa, las personas han depositado su confianza en un modelo de ingresos para la jubilación basado en tres pilares: las pensiones públicas, los planes de jubilación de las empresas y el ahorro personal.
“Sin embargo, este modelo, que ha servido a los ciudadanos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, se encuentra bajo una fuerte presión”, refiere el estudio.
En una encuesta realizada en 2025, el 78% de los inversores de 21 países aceptaba con resignación que financiar su propia jubilación es cada vez más responsabilidad suya; una cifra que supone un notable aumento respecto al 67% que opinaba lo mismo apenas 10 años antes.
De acuerdo con el estudio, esto se debe a que los obstáculos son cada vez mayores. A corto plazo, la inflación persistente constituye una preocupación fundamental.
“En general, al 69% le preocupa que el actual aumento de los precios erosione el valor futuro de sus ahorros, y el 59% ha visto cómo la inflación mermaba las ganancias de sus inversiones. La restricción del flujo de caja agrava el problema, y el 66% afirma que ahorran menos debido a los elevados precios de los productos cotidianos”, precisa el informe.
Retos
Según el análisis de Natixis IM, muchas de las inquietudes actuales sobre la jubilación no obedecen al fracaso de los sistemas de pensiones.
“Surgen de las incertidumbres que plantean sistemas diseñados bajo premisas del siglo XX: empleos estables a tiempo completo y largas trayectorias laborales con un mismo empleador”, revela.
Sin embargo, ya entrados en el siglo XXI, la forma de trabajar y la esperanza de vida han cambiado, y los individuos asumen una mayor parte de la responsabilidad en la financiación de su jubilación.
“Los sistemas de pensiones deben evolucionar. Los responsables políticos de todo el mundo trabajan para adaptar la jubilación a una nueva era laboral y de ahorro”, refirió el gerente regional en Perú de Natixis IM, José Luis León.
No obstante, toda esta labor política se centra directamente en los mayores temores de los inversores de todo el mundo respecto a la jubilación: no disponer de fondos suficientes para disfrutarla (40%), superar la inflación que amenaza con truncar sus sueños de retiro (38%), preocuparse por una posible insuficiencia de las prestaciones (33%) y no llegar a ahorrar lo suficiente para jubilarse (25%).
En el Perú
De acuerdo con el estudio, el Perú ocupa el primer lugar en el rubro de finanzas en la jubilación a nivel global con una puntuación del 74%, un resultado extraordinario impulsado por un conjunto de ventajas estructurales que pocos países del índice pueden igualar.
La presión fiscal (segundo lugar) y la dependencia de la tercera edad (cuarto lugar) constituyen los dos pilares fundamentales; la combinación de que el Perú posea una de las cargas fiscales más bajas y una de las poblaciones más jóvenes del índice genera una base sólida para las finanzas de la jubilación.
“La tasa de interés (noveno) y el endeudamiento público (sexto) refuerzan aún más la posición. Asimismo, en el factor del desempleo, el Perú ocupa el puesto 26 en el índice”, refirió León.
“El caso peruano es muy particular. El índice revela que hay una fuerte desempeño en el ámbito de finanzas en la jubilación, que agrupa el desempeño en siete indicadores: la tasa de dependencia de la tercera edad, los créditos morosos bancarios, la inflación, las tasas de interés, la presión fiscal, el endeudamiento público y la gobernanza”, comentó el ejecutivo.
Temas pendientes
En la categoría de bienestar material, el Perú ocupa el puesto 38 con una puntuación del 31%, según los resultados arrojados por el estudio.
En cuanto al ingreso per cápita ocupa el último lugar (puesto 44), lo que refleja la significativa brecha de ingresos entre Perú y la mayoría de los países comparables del GRI, a pesar del crecimiento económico sostenido durante las últimas dos décadas.
En igualdad de ingresos, se ubica en el puesto 39, lo que agrava el panorama, al señalar la distribución concentrada de esas ganancias, mientras que la informalidad sigue siendo generalizada en todo el mercado laboral.
La ansiedad por la jubilación en torno a la dependencia financiera es elevada: el 39% de los inversionistas en el país se preocupa por convertirse en una carga financiera para sus hijos al jubilarse, según la Encuesta global de Natixis a inversionistas individuales 2025, en comparación con el 20% a nivel mundial.
Datos
- Este índice multidimensional examina los factores que impulsan la seguridad de la jubilación y proporciona una herramienta de comparación de las mejores prácticas en materia de políticas de jubilación.
- Con una calificación general de 48%, Perú sube un puesto en comparación con 2025 (39), superando a otras jurisdicciones de la región como Colombia (43), igualando con México (38), pero situándose por debajo de Chile (37) y Estados Unidos (24).
- Noruega (83%) e Irlanda (81%) lideran el GRI de este año, ocupando el primer y segundo lugar, respectivamente.
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(FIN) DOP/SDD
JRA
Publicado: 5/10/2026