El crecimiento de la agroindustria en la costa peruana, especialmente, por el el auge del cultivo de arándanos, podría convertirse en un factor que contribuya a disminuir la presión sobre los bosques amazónicos y, en consecuencia, reducir la deforestación, afirmó el vocero del colectivo Moyobamba 500 Años, David Landa.

Durante su participación en la secuencia “Reflexiones Amazónicas” de la Red de Comunicación Regional (RCR), Landa explicó que la Amazonía dejó de ser el principal destino para miles de migrantes procedentes de las zonas altoandinas, quienes anteriormente buscaban nuevas tierras para establecer cultivos y desarrollar actividades agrícolas. En la actualidad, afirmó, la agroindustria costera se ha convertido en un importante polo de atracción laboral, ofreciendo oportunidades de empleo formal que están captando a gran parte de esa población.
Landa explicó que regiones como L
a Libertad y Lambayeque evidencian este cambio, ya que la creciente demanda de trabajadores para las campañas agrícolas está generando una dinámica distinta en el mercado laboral. En ese contexto, los jornaleros que antes migraban hacia la
Amazonía para abrir nuevas áreas de cultivo ahora encuentran en la costa mejores alternativas de trabajo, lo que ayuda a disminuir la presión sobre los ecosistemas amazónicos.
El especialista relacionó este fenómeno con el notable crecimiento de las agroexportaciones peruanas. De acuerdo con cifras del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), las exportaciones agrarias alcanzaron en 2025 un récord histórico de 15,013 millones de dólares, cifra que representa un incremento de 17.3 % respecto al año anterior. Las frutas producidas en la costa lideraron este desempeño, destacando los arándanos, las uvas frescas y las paltas entre los principales productos de exportación.
Landa resaltó especialmente el caso del arándano, cultivo que ha experimentado una expansión extraordinaria durante la última década. JIndicó que la producción pasó de poco más de 10 mil toneladas en 2015 a más de 375 mil toneladas en 2025, consolidándose como uno de los productos bandera de la agroexportación peruana. Asimismo, destacó que este crecimiento no ha estado reservado únicamente para grandes empresas, sino que también ha permitido la participación de pequeños y medianos inversionistas en diversas regiones del país.

En ese sentido, señaló que cada vez son más los emprendimientos agrícolas que incorporan tecnologías como los invernaderos para la producción de arándanos, generando nuevas oportunidades económicas y fortaleciendo una actividad que hoy ocupa un lugar destacado en los mercados internacionales. Para Landa, esta expansión de la agroindustria no solo representa un motor de crecimiento económico, sino que también podría convertirse en una herramienta indirecta para la conservación de la Amazonía peruana.