Reeditan mesa redonda sobre Todas las sangres desarrollada en 1965

23:30 | Lima, jul. 31 (ANDINA).

Uno de los encuentros intelectuales que más ha trascendido en nuestra historia reciente fue la mesa redonda alrededor de la novela Todas las sangres, de José María Arguedas, realizada el 23 de junio de 1965, con presencia del mismo novelista.


En la cita, efectuada en el Instituto de Estudios Peruanos, participaron también Alberto Escobar, José Matos Mar, Jorge Bravo Bresani, Aníbal Quijano y Henry Favre. Los estudiosos criticaron duramente la novela por, para ellos, no representar al hombre andino, y no aportar a sus investigaciones sociológicas o antropológicas.

Este encuentro influyó en la posterior narrativa de Arguedas, y revela la forma de concebir las ciencias sociales y la literatura en la década de 1970. De tan alto interés fue que el mismo Escobar publicó una trascripción del diálogo en 1985, añadiéndole el título He vivido en vano, frase que anotara Arguedas, días después de la mesa redonda, en su diario.

Una edición en el 2000 incluyó el audio de la conversación, y acaba de salir una nueva con el audio mejorado, realizada por Guillermo Rochabrún. Esta última se presentó en la FIL Lima e incluye una entrevista respondida por el mismo Rochabrún, un artículo de Antonio Zapata, entre otros textos posteriores.

En el prólogo del libro, Rochabrún menciona que "quizá ninguna otra reunión intelectual haya tenido tanta resonancia en nuestro medio, ni haya despertado tantas emociones, en general, de adhesión a Arguedas y de censura a quienes entonces lo criticaron".

Sin embargo, aclara que su propósito al publicar el texto es "contribuir a una evaluación razonada de lo que era el mundo intelectual de ese entonces".

Para Antonio Zapata, en la mesa de 1965, "un grupo de científicos sociales critican a Arguedas sosteniendo que su novela  no reflejaba la realidad social del Perú de esos días. Los científicos sociales cuestionaron que su obra no auxiliaba su parecer como científicos".

Para Zapata, esta visión que pretende que la literatura represente lo real, hoy no es aceptada. "En nuestras días, en cambio, las obras literarias no tienen por qué reflejar la realidad de ningún tiempo: son creaciones y no deben ser juzgadas por si reflejan la vida social o las funciones políticas".

Por otro lado, los científicos sociales que lo criticaron le sugirieron la temática del proceso de fusión de la Costa y la Sierra a partir del desarrollo del capitalismo en ciertas áreas del litoral.

El historiador considera infundadas las opiniones de que, a raíz de los duros comentarios, Arguedas haya decidido acabar con su vida. "Seguramente le afectó, tal vez modificó sus ideas, pero de ahí que años después tomes una decisión fatal, no lo creo. Es una exageración", concluye.

Zapata considera que los comentarios en contra de Arguedas, aunque "desmesurados y poco cuidadosos", fueron una sugerencia que el escritor quizá haya tomado.

"Le sugirieron que se acerque a los cambios sociales en la costa peruana, a los migrantes. Y Arguedas logró captar la idea, tal vez por eso su última novela, El zorro de arriba y el zorro de abajo, se ambiente en Chimbote. Forma brusca y malcriada, le sirvió.


 
(DOP)


Publicado: 31/7/2011