Un caso de violencia sexual en un colegio no puede pasar desapercibido ni esperar: ante una denuncia o indicio, la institución educativa debe actuar de inmediato para proteger al estudiante y activar las medidas establecidas por el Ministerio de Educación. ¿Qué debe hacer el colegio y cuál es el protocolo que debe seguir?
Cuando se conoce una denuncia de presunta violencia sexual contra un estudiante, el colegio no puede limitarse a realizar acciones internas ni esperar el resultado de las investigaciones.
¿Cuál es el protocolo que debe seguir un colegio?
1. Recibir la denuncia de inmediato
El colegio debe recibir la denuncia incluso si esta es presentada de manera verbal. En ese caso, corresponde levantar un acta con la información brindada, procurando que el estudiante no tenga que repetir innecesariamente su relato ni responder interrogatorios por parte del personal del colegio.
2. Proteger de inmediato al estudiante
La prioridad es garantizar la seguridad e integridad del menor.
El director debe adoptar medidas urgentes para evitar cualquier situación que pueda poner en riesgo al estudiante mientras intervienen las autoridades. Si el presunto agresor fuera un trabajador de la institución, debe impedirse cualquier contacto con la víctima.
3. Informar a los padres o apoderados
La institución educativa debe comunicar inmediatamente la situación a la madre, padre o tutor del estudiante e informar las medidas adoptadas.
Si los familiares no pueden ser ubicados o no realizan la denuncia correspondiente, el propio director tiene la obligación de comunicar el caso a las autoridades.
4. Denunciar ante la Policía o la Fiscalía
Cuando los hechos podrían constituir un delito, como ocurre en casos de presuntos tocamientos indebidos o cualquier forma de violencia sexual, el director debe comunicar inmediatamente la denuncia a la Policía Nacional del Perú o al Ministerio Público.
El protocolo es claro en señalar que el colegio no investiga el delito ni determina responsabilidades. Esa función corresponde exclusivamente a las autoridades competentes.
5. Garantizar atención médica y psicológica
La institución educativa debe orientar y acompañar a la familia para que el estudiante reciba atención médica y psicológica especializada lo antes posible.
Si la familia no puede o no desea realizar ese trámite, el director debe asegurar que el menor acceda a dichos servicios.
6. Registrar el caso y hacer seguimiento
Todo caso debe registrarse en la plataforma
SíseVe, el sistema oficial del Ministerio de Educación para reportar situaciones de violencia escolar.
Además, la institución educativa y la UGEL correspondiente deben realizar el seguimiento permanente del caso, verificar el cumplimiento de las medidas de protección y garantizar la continuidad del servicio educativo para el estudiante afectado.
Principios que deben respetarse
El protocolo establece que toda actuación debe regirse por cinco principios fundamentales:
-Priorizar el interés superior del niño y del adolescente.
-Actuar de manera inmediata y oportuna.
-Mantener la confidencialidad del caso.
-Evitar la revictimización del estudiante.
-Coordinar permanentemente con la Policía, la Fiscalía y los servicios de salud.
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Publicado: 17/9/2026