¿Qué factores explican la interrupción escolar en Perú y cómo prevenirla?

Estudio de UNFPA presentado por CIES revela que existe una acumulación de desventajas desde la niñez

Vanessa Rojas y Antonio Campos, investigadores de GRADE, expusieron detalles del estudio. Foto: Fotos: UNFPA

Vanessa Rojas y Antonio Campos, investigadores de GRADE, expusieron detalles del estudio. Foto: Fotos: UNFPA

16:42 | Lima, jul. 1.

La interrupción escolar en el Perú no es un evento repentino que ocurre de un día para otro, sino un proceso acumulativo que se gesta desde la primera infancia y se manifiesta como el resultado de diversas "trayectorias en tensión", revela un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA) presentado este martes.


Uno de los principales hallazgos de la investigación es que el embarazo y la convivencia temprana no explican por sí solos la interrupción educativa. Estos eventos actúan como puntos de inflexión en trayectorias previamente marcadas por la pobreza, el rezago escolar, las normas de género, las responsabilidades de cuidado y la violencia.

La investigación, liderada por el UNFPA, con el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES) como socio implementador, y elaborada por Vanessa Rojas y Antonio Campos, investigadores de GRADE, identifica cinco grupos de factores asociados con la interrupción de las trayectorias educativas: los factores educativos, las dinámicas familiares, la situación socioeconómica, los eventos de transición y la violencia. 

El estudio combina métodos cuantitativos y cualitativos. A partir de información longitudinal del estudio Niños del Milenio y de un componente cualitativo desarrollado en Sullana, Piura, reconstruye las trayectorias educativas desde la infancia hasta la juventud y analiza cómo las desventajas se acumulan y adquieren características distintas según el género, el territorio y las condiciones familiares.

Investigadores junto a representantes de CIES, UNFPA y exministras. Fotos: UNFPA

Rojas y Campos explicaron que entre los principales factores educativos se encuentran la repetición de grado y el bajo rendimiento escolar, mientras que las dinámicas familiares se relacionan con el bajo capital educativo familiar, la existencia de responsabilidades domésticas y las normas de género tradicionales.


En muchos casos, los padres priorizan el matrimonio o la convivencia sobre la educación bajo la premisa de que el destino de las mujeres es ser mantenidas por su pareja, aseguró Rojas, investigadora principal de GRADE, al presentar este hallazgo clave del estudio denominado “Trayectorias en tensión: género, desigualdades, maternidades tempranas e interrupción de la secundaria en el Perú”

La pobreza también incrementa los riesgos de interrupción educativa, especialmente cuando se combina con la escasez de oportunidades, servicios y redes de apoyo en los territorios donde viven las y los adolescentes.

Los investigadores indicaron que los eventos de transición constituyen hitos de inflexión que marcan el camino del no retorno a clases. Entre ellas figuran la convivencia y matrimonio antes de los 18 años, que “afectan con fuerza tanto a hombres como a mujeres en zonas rurales”, además de la maternidad y paternidad adolescente.

Los resultados cuantitativos muestran que la repetición de grado incrementa entre 1,5 y 3,3 veces la posibilidad de interrumpir la trayectoria educativa. Asimismo, la convivencia o el matrimonio antes de los 18 años se asocian con una reducción de 6,6 puntos porcentuales en la probabilidad de culminar la secundaria, mientras que la maternidad o paternidad durante la adolescencia se relaciona con una reducción de 4,3 puntos porcentuales. Estas asociaciones no significan que la interrupción de estudios sea inevitable, pues sus efectos dependen de las condiciones familiares y territoriales y de la disponibilidad de redes de apoyo.

En el caso de los varones, la presión social por cumplir con el rol de proveedor ante un embarazo los obliga a abandonar los estudios para trabajar, incluso si están a pocos meses de terminar”, señaló Rojas al narrar el caso de un adolescente que abandonó la secundaria a escasos tres meses de terminar el colegio.

Con relación al factor violencia, los investigadores señalaron que esta consolida una trayectoria ya vulnerable de los escolares. “No se trata solo de violencia física o sexual, sino también de una violencia simbólica relacionada con el control, las jerarquías y la limitación de la autonomía de las y los adolescentes para tomar decisiones sobre su vida”, apuntaron.


¿Qué hacer para prevenir la interrupción escolar?


Las recomendaciones del estudio se orientan a brindar una protección integral de las trayectorias de vida de las y los estudiantes. Debido a que la interrupción escolar es un proceso acumulativo, las intervenciones no deberían comenzar únicamente cuando la persona ya dejó la escuela, sino desde las primeras señales de riesgo y a lo largo de su curso de vida.


En ese sentido, los investigadores plantean identificar tempranamente las señales de posible desvinculación escolar. También proponen fortalecer los sistemas de alerta temprana que maneja el Ministerio de Educación, así como realizar un seguimiento individualizado para identificar no solo quién está en riesgo, sino qué tipo de atención específica requiere cada estudiante.

Asimismo, se plantea que el Estado garantice la permanencia o el retorno al sistema educativo y brinde acompañamiento antes, durante y después de una convivencia, un matrimonio antes de los 18 años o un embarazo durante la adolescencia.

Finalmente, el estudio señala que debe existir una respuesta articulada entre los sectores de educación, salud, protección social, cuidados y prevención de la violencia, porque ningún sector puede sostener por sí solo las trayectorias educativas. 

También destaca la educación sexual integral como una política clave para prevenir el embarazo en la adolescencia, cuestionar las normas de género que limitan los proyectos de vida y fortalecer la capacidad de niñas, niños y adolescentes para tomar decisiones informadas y autónomas.

Representante del UNFPA en Perú, América Arias Antón, hace uso de la palabra. Fotos: UNFPA

La investigación forma parte del proyecto “Liberando su potencial, avanzamos todas”, impulsado por el UNFPA y financiado por el Gobierno de Canadá para fortalecer los derechos, la autonomía y las oportunidades de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes.

La publicación completa profundiza en estas trayectorias, presenta resultados diferenciados según género, territorio y condición socioeconómica, y desarrolla recomendaciones para fortalecer las respuestas educativas, sociales y comunitarias.

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(FIN) RAI/RRC
JRA

Publicado: 1/7/2026