¿Qué es el cráter McGetchin? Descubren en la Luna un impacto que ocurre una vez por siglo

Vista ampliada de la Luna compuesta por imágenes de la Cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC) de la NASA. Foto:  NASA Goddard/Intuitive Machines/Robert Wagner

Vista ampliada de la Luna compuesta por imágenes de la Cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC) de la NASA. Foto: NASA Goddard/Intuitive Machines/Robert Wagner

12:26 | Lima, set. 29.

El cráter McGetchin, una formación de 222 metros de diámetro descubierta en la Luna, habría sido originado por el impacto de un cometa o asteroide del tamaño de un edificio de entre tres y seis pisos. Científicos de la NASA estiman que un choque de esta magnitud ocurre en el satélite natural aproximadamente una vez por siglo o incluso con menor frecuencia.
 
El hallazgo fue realizado por Robert Wagner, científico de la misión del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) de la NASA, mientras efectuaba una verificación rutinaria de la calidad de los datos. Al revisar un mapa de la Luna, observó una mancha brillante de tamaño inusual rodeada por un halo oscuro.

Wagner comparó imágenes tomadas antes y después de la aparición de la formación y determinó que estaba frente al cráter recién formado más grande encontrado hasta ahora en el sistema solar, según los investigadores que dieron a conocer los resultados el 16 de septiembre de 2026 en la revista científica Science Advances.

El cráter recibió oficialmente el nombre de McGetchin en homenaje al pionero de la ciencia lunar Tom McGetchin. Se formó en el borde oriental de la Luna entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024.


El impacto dejó una estructura de 222 metros de ancho, una distancia equivalente aproximadamente a dos campos de fútbol americano, y alcanzó una profundidad de 43 metros. Los investigadores calculan que el objeto que chocó contra la superficie lunar podría haber tenido dimensiones comparables a las de un edificio de entre tres y seis pisos.

Cráter McGetchin revela cambios alrededor de la zona de impacto

El descubrimiento científico también permitió estudiar cómo un impacto de gran magnitud puede alterar terrenos situados más allá del propio cráter. Las observaciones realizadas con Diviner, el instrumento térmico del LRO, identificaron una zona de 6,4 kilómetros de ancho alrededor de McGetchin que durante la noche registra temperaturas casi 9 grados Celsius inferiores a las de su entorno.

Los investigadores explican que esta “zona fría” se produce porque el impacto modifica el regolito lunar y lo vuelve menos compacto. Como consecuencia, este material tiene una menor capacidad para conservar el calor durante la noche.


La extensión del fenómeno sorprendió a los científicos y muestra que las consecuencias de los impactos pueden alcanzar áreas mucho mayores que el cráter formado inicialmente. Estos cambios físicos podrían influir, por ejemplo, en la manera en que las ruedas de futuros vehículos exploradores interactúen con el terreno lunar.

Durante sus más de 17 años en órbita, el LRO ha utilizado siete instrumentos para estudiar la topografía, composición, temperatura y entorno de radiación de la Luna. A lo largo de la misión, sus científicos han identificado al menos 1.000 nuevos cráteres y alrededor de 100.000 modificaciones de la superficie relacionadas con impactos o con los escombros expulsados por estos eventos.

La ausencia de una atmósfera que destruya o frene los objetos que se aproximan facilita que las rocas espaciales alcancen directamente la superficie lunar. Los científicos estiman que impactos menores generan alrededor de 140 nuevos cráteres identificables cada año, aunque muchos otros son demasiado pequeños para distinguirse desde la órbita.

¿Cómo descubrieron el nuevo cráter de la Luna?

Wagner encontró el cráter el 24 de octubre de 2025 mientras comparaba mapas globales elaborados a partir de imágenes obtenidas en distintos momentos por la Cámara de gran angular (WAC) del LRO. Un programa informático resaltaba las diferencias entre ambos conjuntos de imágenes para facilitar la identificación de cambios en el terreno.

El procedimiento genera numerosas falsas alarmas debido a variaciones en la iluminación y las sombras. Sin embargo, McGetchin llamó inmediatamente la atención porque ocupaba cientos de píxeles y presentaba un patrón de material expulsado mucho mayor que el observado habitualmente.

“Fue, con creces, el patrón de escombros de impacto más evidente que he visto jamás en una de estas imágenes”, señaló Wagner.

Tras el hallazgo, los investigadores utilizaron la Cámara de ángulo estrecho (NAC), capaz de obtener imágenes con una resolución aproximada de un metro por píxel. Las nuevas observaciones permitieron determinar con mayor precisión el tamaño y la forma del cráter, analizar el terreno afectado y estimar las características del objeto que produjo el impacto.

El descubrimiento del cráter McGetchin destaca la utilidad de las observaciones continuas de la superficie lunar para detectar transformaciones recientes y comprender mejor cómo los impactos modifican el terreno de la Luna.

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Publicado: 29/9/2026